﻿{"id":120,"date":"2008-09-05T12:24:19","date_gmt":"2008-09-05T18:24:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=120"},"modified":"2012-12-05T16:23:41","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:41","slug":"macarena-gelman-fui-un-regalo-robado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2008\/09\/05\/macarena-gelman-fui-un-regalo-robado\/","title":{"rendered":"Macarena Gelman \u00abFui un regalo robado\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><em>Cuando los militares fueron a casa del poeta Juan Gelman, \u00e9l estaba exiliado. Se llevaron a su hijo y a su nuera, embarazada de una ni\u00f1a que entregaron a otra pareja. A los 23 a\u00f1os, esa ni\u00f1a supo qui\u00e9n era. Ahora busca la verdad de las dictaduras del Cono Sur.<\/em><\/p>\n<p>Por <em>Gabriela Ca\u00f1as<\/em><\/p>\n<p>Macarena naci\u00f3 por segunda vez cuando ten\u00eda 23 a\u00f1os. La pl\u00e1cida y apol\u00edtica vida que llevaba en su Montevideo natal se trastoc\u00f3 por completo cuando su madre le confes\u00f3 que no era hija suya y ella descubri\u00f3 que era una ni\u00f1a robada; arrancada de los brazos de unos padres secuestrados, torturados y asesinados por la dictadura argentina, y entregada a quien ella cre\u00eda que era su padre: un polic\u00eda uruguayo. A Macarena aquella noticia le cambi\u00f3 la conciencia y la vida. A partir de entonces, supo de tormentos y de desapariciones, de horrores y complots represores, y supo tambi\u00e9n que ella era un producto de todo eso. Descubri\u00f3 que su abuelo llevaba a\u00f1os busc\u00e1ndola y que se llamaba Juan Gelman. Corri\u00f3 a Internet y as\u00ed fue como aprendi\u00f3 que era un poeta, un poeta muy importante, argentino tambi\u00e9n, como sus verdaderos padres, que viv\u00eda y sigue viviendo autoexiliado en M\u00e9xico y que desde all\u00ed reclamaba el derecho a recuperar a esa nieta de cuya infancia nunca pudo disfrutar.<\/p>\n<p>Macarena pleite\u00f3 para cambiarse el apellido. Ahora lleva los apellidos Gelman Garc\u00eda, como su aut\u00e9ntico padre, como su aut\u00e9ntica madre, aunque mantuvo su nombre de pila, el que le impuso su devota madre adoptiva, porque los Gelman tienen ascendencia sevillana.<\/p>\n<p>Busca los restos de su madre y apoya p\u00fablicamente en su pa\u00eds la lucha por la derogaci\u00f3n de la Ley de Caducidad por considerar que da cobertura legal a la impunidad. Incluso ha asistido al intento fallido de desenterrar el cad\u00e1ver de su madre en un lugar que result\u00f3 equivocado. Contar su historia se ha convertido para ella en una herramienta para abrirse paso en la espesura de los silencios c\u00f3mplices.<\/p>\n<p>Cenamos juntas en un c\u00e9ntrico hotel de Montevideo, al que llega con vaqueros, camisa sencilla y jersey. Es un atuendo parco y sencillo, dif\u00edcil de recordar, como si reclamara para s\u00ed misma una vulgaridad de la que definitivamente carece. De los jovenc\u00edsimos padres que nunca conoci\u00f3 habla con ternura y, a veces, en presente.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo le dieron la noticia de que usted era hija de otros?<\/strong><\/p>\n<p>Me lo dijo mi mam\u00e1. Mi pap\u00e1 hab\u00eda muerto cuatro meses atr\u00e1s y mi madre me dijo que mi abuelo estaba busc\u00e1ndome. En realidad, toda mi familia biol\u00f3gica me estaba buscando. Mis pap\u00e1s biol\u00f3gicos ten\u00edan 19 y 20 a\u00f1os. Eran argentinos. Viv\u00edan en Buenos Aires. Los secuestran el 24 de agosto de 1976.<\/p>\n<p><strong>Su madre tendr\u00eda ahora 51 a\u00f1os.<\/strong> No s\u00e9 si lleg\u00f3 a cumplir los 20. La \u00faltima vez que la ven con vida es el 22 de diciembre, y a m\u00ed me dejan en la casa de los pap\u00e1s que me criaron el 14 de enero de 1977. Ella cumpl\u00eda los 20 a\u00f1os el 6 de enero. Bueno, los secuestran, los llevan a un centro clandestino de detenci\u00f3n que se llamaba Automotores Orletti. All\u00ed permanecen. A mi pap\u00e1 lo matan en el a\u00f1o 1976 mismo, a finales de septiembre u octubre. Y a mi mam\u00e1 la trasladan a Uruguay dentro de la operaci\u00f3n que se llamaba Plan C\u00f3ndor. Estaba embarazada de siete meses y medio cuando la secuestran.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSab\u00eda usted en qu\u00e9 consisti\u00f3 el Plan C\u00f3ndor?<\/strong><\/p>\n<p>En aquel momento no, pero fue de lo primero que me enter\u00e9. Porque cuando mi mam\u00e1 me cuenta que no soy hija biol\u00f3gica de ellos, me dice que si quiero saber algo m\u00e1s tengo que hablar con el obispo Pablo Galimberti, que era la persona con la que mi abuelo hab\u00eda contactado para hablar con nosotros. Seg\u00fan supe despu\u00e9s, mi abuelo sab\u00eda que mis padres eran muy devotos y que era la mejor manera de acercarse a mi familia adoptiva. Mi mam\u00e1 le hab\u00eda dicho a monse\u00f1or Galimberti que yo no sab\u00eda nada y que, de hecho, ella y mi pap\u00e1 hab\u00edan planeado contarme la verdad ese mismo a\u00f1o, en 2000. Pero nunca llegaron a hacerlo. Mi padre muri\u00f3 de c\u00e1ncer cuatro meses antes del encuentro con el obispo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNunca sospech\u00f3 usted nada, ning\u00fan indicio de que sus padres no fueran realmente sus padres?<\/strong><\/p>\n<p>No, absolutamente nada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLe molest\u00f3 la noticia? \u00bfSe enfad\u00f3 con su madre?<\/strong><\/p>\n<p>Tanto en ese momento como despu\u00e9s, siempre pens\u00e9 que la verdad era mejor que cualquier otra cosa. Como le dec\u00eda, a mi mam\u00e1 la trasladan ac\u00e1 a Montevideo. Era noviembre de 1976, seg\u00fan he podido saber. Nos tienen un tiempo juntas, al menos hasta el 22 de diciembre. El parto fue ac\u00e1. Se presume que en el hospital militar, aunque nadie lo confirm\u00f3. Me dijeron que el parto fue el 1 de noviembre. Es la fecha m\u00e1s probable. Adem\u00e1s, cuando me dejan en la puerta de mis pap\u00e1s lo hacen con un cartelito dando esa fecha de nacimiento. Presumo que no es mentira, aunque tampoco tengo toda la certeza del mundo en eso. Despu\u00e9s del 22 de diciembre, \u00faltima fecha en la que nos ven juntas y viva a mi mam\u00e1, ya no se sabe nada hasta el 14 de enero, d\u00eda en que me dejan en la puerta de la casa de mis pap\u00e1s. Seg\u00fan ellos, una noche tocaron el timbre, abrieron la puerta y hab\u00eda una canastita con un beb\u00e9 y un cartelito. Era yo.<\/p>\n<p><strong>Un regalito, vaya.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, un regalito [se r\u00ede]. Un regalito que hab\u00edan robado de alg\u00fan lado. De mi mam\u00e1 no se supo nunca m\u00e1s nada. Se ha confirmado que s\u00ed, que la trajeron a Uruguay, y parece que la asesinaron tambi\u00e9n, pero no hay ni datos de d\u00f3nde pueda estar enterrada. Se manej\u00f3 que la hab\u00edan enterrado en el Batall\u00f3n 14, pero la b\u00fasqueda no ha dado ning\u00fan resultado.<\/p>\n<p>Aquel 24 de agosto de 1976 que Macarena menciona con precisi\u00f3n, los militares argentinos irrumpieron en el domicilio del periodista y escritor Juan Gelman, muy buscado por la extrema derecha de su pa\u00eds. Pero result\u00f3 que Gelman ya se hab\u00eda marchado al exilio. En su lugar, los militares se llevaron a su hijo Marcelo y a su esposa, Mar\u00eda Claudia Garc\u00eda, embarazada. Eso le salv\u00f3 la vida al que despu\u00e9s ser\u00eda un poeta m\u00faltiplemente galardonado y le acarre\u00f3 todo el dolor que ha destilado su poes\u00eda. Su vida ha sido desde entonces tambi\u00e9n una b\u00fasqueda incesante de los suyos; de su joven hijo, de su esposa y de ese beb\u00e9 a punto de nacer. Trece a\u00f1os m\u00e1s tarde de aquel fat\u00eddico secuestro se recuper\u00f3 el cad\u00e1ver de Marcelo, que yac\u00eda dentro de un barril de cemento y arena. A\u00fan no se han encontrado los restos de ar\u00eda Claudia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe resisti\u00f3 en alg\u00fan momento a conocer la verdad?<\/strong><\/p>\n<p>No, nunca. Enseguida llam\u00e9 a monse\u00f1or Garimbaldi y, cuando me sent\u00e9 a hablar con \u00e9l, lo primero que me cont\u00f3 es la historia de la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor, que hab\u00eda consistido en la coordinaci\u00f3n de las fuerzas represivas de Am\u00e9rica Latina. Y ah\u00ed empez\u00f3 toda la historia. Me cont\u00f3 todo lo que mi abuelo hab\u00eda podido averiguar. Lo que \u00e9l sab\u00eda. Que a efectos de confirmar mi identidad hab\u00eda que hacer una prueba de ADN, cosa que yo manejaba perfectamente [es estudiante de Bioqu\u00edmica y trabaja en la administraci\u00f3n de un hospital]. Sab\u00eda en qu\u00e9 consist\u00eda y sab\u00eda que era necesario. Y, bueno, me dijo que lo mejor era ir aproxim\u00e1ndome a mi abuelo, al principio, no de forma directa, sino con cierta prudencia, durante un tiempo. Siempre a trav\u00e9s del obispo. Me consigui\u00f3 una carpeta con fotos de mi abuelo. Enseguida me enter\u00e9 de que hab\u00eda habido una gran campa\u00f1a p\u00fablica internacional para buscarme que cont\u00f3 con el apoyo de much\u00edsima gente, pero yo no me hab\u00eda enterado de nada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es posible?<\/strong><\/p>\n<p>No s\u00e9, porque la campa\u00f1a en esos d\u00edas era tremenda. Claro, fue la \u00e9poca en la que falleci\u00f3 pap\u00e1 y yo estaba totalmente en otra cosa, pero aparec\u00edan incluso cartas p\u00fablicas de mi abuelo con el entonces presidente de la Rep\u00fablica Julio Mar\u00eda Sanguinetti. Afiches. Se le hab\u00eda dado mucha publicidad al tema.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY nunca se hab\u00eda fijado?<\/strong><\/p>\n<p>No, nunca. Deb\u00ed de ser la \u00fanica que no se enter\u00f3. Porque todos mis amigos hab\u00edan o\u00eddo algo de la campa\u00f1a menos yo [se r\u00ede]. \u00a1C\u00f3mo se dan a veces las cosas! Es que era casi como rid\u00edculo que yo no me hubiera enterado de nada. Adem\u00e1s, no sab\u00eda qui\u00e9n era mi abuelo. Era la primera vez que o\u00eda su nombre. Y, desde luego, tuve la inquietud de entrar en contacto con \u00e9l inmediatamente, as\u00ed que mi abuelo y su mujer viajan a Montevideo y ah\u00ed nos conocemos. Fue por esas fechas, febrero de 2000, que se supo oficialmente mi paradero.<\/p>\n<p>En verdad que resulta parad\u00f3jico que Macarena Gelman ignorase hasta ese momento su propia b\u00fasqueda. Hasta llegar a ese nieto cuya existencia s\u00f3lo se adivinaba, Juan Gelman y su segunda esposa acometieron una minuciosa b\u00fasqueda de cuyos detalles Gelman prefiere no hablar. \u201cMi mujer, Mara La Madrid, fue quien llev\u00f3 realmente a cabo la investigaci\u00f3n\u201d, cuenta para esta entrevista a El Pa\u00eds Semanal, \u201cy cada noche evalu\u00e1bamos los pedacitos de informaci\u00f3n reunidos en el d\u00eda. Yo me encargu\u00e9 de la campa\u00f1a de prensa, con la ayuda de dos amigos, ambos poetas: Tom\u00e1s Burghardt, de Alemania, y Fernando Rend\u00f3n, de Colombia. En esa campa\u00f1a para encontrar a Macarena se reunieron m\u00e1s de 100.000 firmas de escritores, artistas, ciudadanos de a pie y una docena de premios Nobel de 102 pa\u00edses de los cinco continentes\u201d. Adem\u00e1s de todo ello, y como bien reflej\u00f3 la prensa en su momento, Juan Gelman instig\u00f3 p\u00fablicamente a las autoridades uruguayas para que buscaran la verdad, una vez que supo que Mar\u00eda Claudia hab\u00eda sido llevada a Uruguay, un pa\u00eds sumido en 1976 en el terror y la dictadura desde el golpe de Estado asestado tres a\u00f1os antes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTen\u00eda miedo de toda esta nueva situaci\u00f3n en su vida?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, bastante. Mucho. Conoc\u00ed a mi abuelo y quedamos en hacerme la prueba del ADN. No ten\u00eda sentido quedarme con la duda. Los an\u00e1lisis despejaron todas las dudas: al 99,99% de probabilidades era yo. Durante el tiempo de espera del resultado me relacion\u00e9 mucho con mi abuelo.<\/p>\n<p><strong>Supongo que a ra\u00edz de todo esto conoci\u00f3 a un mont\u00f3n de nuevos familiares.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. Ahora tengo tambi\u00e9n una abuela paterna que vive en Buenos Aires. Tengo un primo y una t\u00eda en Buenos Aires, tambi\u00e9n por parte de mi pap\u00e1. Y tengo un abuelo y un t\u00edo en Espa\u00f1a, en Barcelona, por parte de mi mam\u00e1. Tambi\u00e9n hay primos de mis padres, amigos\u2026 He tratado de conocer a toda la gente que he podido. La verdad es que ha sido muy rico como experiencia y tambi\u00e9n en aporte de datos para reconstruir la historia. La edad que ten\u00edan mis padres es una edad en la que pasas m\u00e1s tiempo con los amigos que con la familia. As\u00ed que la mejor fuente eran los amigos. Fue muy lindo en ese sentido. Me han apoyado mucho porque han hecho de mi familia en muchos casos.<\/p>\n<p><strong>Esta \u00faltima primavera estuvo usted en Espa\u00f1a y hasta visit\u00f3 a parte de su familia en Barcelona.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, aunque ya les conoc\u00eda desde 2002. En esta ocasi\u00f3n tambi\u00e9n pens\u00e9: qu\u00e9 hago yo ac\u00e1. Cuando fui a M\u00e9xico a ver a mi abuelo me preguntaba lo mismo: \u00bfqu\u00e9 hago yo viajando para ver a gente que no conozco? A Espa\u00f1a fui totalmente sola a encontrarme con ellos. Hab\u00edamos tenido contacto mediante el chat. Al principio de la historia nos comunic\u00e1bamos por Internet. Tambi\u00e9n conoc\u00eda as\u00ed a dos amigas de mi padre en Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n tengo primas por parte de mi familia adoptiva en Sitges. Esta vez vi a toda mi familia reunida por Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo ha vivido todo esto su familia adoptiva? \u00bfCambiaron las relaciones entre ustedes?<\/strong><\/p>\n<p>La verdad es que es una familia peque\u00f1a, porque en s\u00ed los m\u00e1s cercanos eran mi mam\u00e1 y mi pap\u00e1. No estaban muy unidos a sus respectivos parientes, as\u00ed que no hab\u00eda v\u00ednculos estrechos. As\u00ed que cuando hablo de mi familia adoptiva hablo s\u00f3lo de mi mam\u00e1, con la que vivo al d\u00eda de hoy. Adem\u00e1s de aceptar el hecho de que no era su hija, mostr\u00f3 toda su colaboraci\u00f3n en mi investigaci\u00f3n, en el sentido de no ocasionarme dolor. Al contrario. Siempre me apoy\u00f3 en todo lo que quise hacer. Lo hizo incluso en el juicio de filiaci\u00f3n (por el que logr\u00f3 cambiarse los apellidos), que se llev\u00f3 a cabo en 2004 y que fue lo m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p><strong>Para ella tuvo que ser muy doloroso.<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto. Pero siempre tuvo una actitud de acompa\u00f1arme m\u00e1s que de cuestionarme. Ella incluso siente un gran aprecio por mi abuelo Juan Gelman. Es mayor. Ahora tiene 76 a\u00f1os y est\u00e1 muy delicada de salud. Supongo que todo esto le ha influido mucho.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAyud\u00f3 la forma en la que ella le dio la noticia? \u00bfC\u00f3mo fue exactamente?<\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda volv\u00eda a casa y me la encontr\u00e9 llorando. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 le pasaba. Me dijo que ten\u00eda que hablar conmigo, pero que no pod\u00eda hacerlo mientras yo entraba y sal\u00eda (siempre andaba de ac\u00e1 para all\u00e1). Me dijo que mejor habl\u00e1bamos cuando volviera de trabajar. Lloraba tanto que decid\u00ed quedarme. Le preguntaba y le preguntaba y ella s\u00f3lo lloraba. Casi no pod\u00eda hablar. Le pregunt\u00e9 si ten\u00eda que ver con pap\u00e1, con ella. Me dijo que con los tres. Y entonces (no me pregunte por qu\u00e9; yo nunca sospech\u00e9), lo cierto es que, ante su silencio y su llanto, le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfEs que no soy hija de ustedes?\u201d. Y ella me dijo: \u201c\u00bfQui\u00e9n te lo dijo?\u201d. Ah\u00ed fue cuando me di cuenta de lo que hab\u00eda dicho.<\/p>\n<p><strong>De modo que de alguna forma, aunque fuera de forma inconsciente, usted lo sab\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>Parece que voy a tener que terminar aceptando que s\u00ed. Entonces, ah\u00ed ella ya me cuenta c\u00f3mo llego a la casa de ellos, y me dice que desconoc\u00eda de d\u00f3nde proven\u00eda yo hasta que este se\u00f1or que era mi abuelo se puso en contacto con ella. Obviamente, me puse a llorar. No entend\u00eda lo que me pasaba en la cabeza.<\/p>\n<p><strong>Antes dijo que a ra\u00edz de todo esto se relacion\u00f3 mucho con su abuelo. \u00bfLe gust\u00f3?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. Yo iba con un miedo terrible la primera vez, y \u00e9l me imagino que tendr\u00eda un mont\u00f3n de dudas. Pero a partir de ah\u00ed todo fue una avalancha. Hab\u00eda decisiones que tomar en un momento hist\u00f3rico y pol\u00edtico en el que todav\u00eda se negaba la existencia de ni\u00f1os robados en Uruguay. El tema de los desaparecidos siempre se dejaba de lado. Aqu\u00ed se negaban la mayor\u00eda de las cosas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY hasta entonces nunca se hab\u00eda preocupado usted por estos asuntos?<\/strong><\/p>\n<p>No. Tampoco ten\u00eda afiliaci\u00f3n pol\u00edtica alguna. No me interesaba la pol\u00edtica partidaria, aunque militaba en un sindicato estudiantil. La Ley de Caducidad no permite que los responsables de cr\u00edmenes de la dictadura sean investigados. En cierta manera no permite ni la investigaci\u00f3n, si bien este Gobierno ha hecho mucho por permitir todas las investigaciones abiertas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl problema es que es una ley aprobada por refer\u00e9ndum?<\/strong><\/p>\n<p>El Gobierno consider\u00f3 que el caso de mi mam\u00e1 no deb\u00eda estar incluido en la ley. Pero, a pesar de eso, la causa judicial, ya archivada, que present\u00f3 mi abuelo en el a\u00f1o 2002 y que yo ped\u00ed reabrir en febrero de este a\u00f1o, fue de nuevo archivada en base a esa ley. Eso ha cerrado las puertas a la investigaci\u00f3n a nivel judicial.<\/p>\n<p><strong>Por todo ello empieza usted a darle publicidad a toda su historia.<\/strong><\/p>\n<p>No, esto es muy reciente. No he empezado a hablar con la prensa hasta este mismo a\u00f1o. Porque es ahora cuando est\u00e1 ampliamente probado que lo que me pas\u00f3 a m\u00ed le pas\u00f3 a much\u00edsima gente en lo que tiene que ver con estos dos pa\u00edses (Argentina y Uruguay). Esto pas\u00f3. Fue muy cruel. Ocurri\u00f3 durante una dictadura, y para m\u00ed esto del robo de ni\u00f1os no tiene explicaci\u00f3n. Ahora he sabido que fue muy habitual robar ni\u00f1os en Argentina y tambi\u00e9n en Uruguay.<\/p>\n<p><strong>La colaboraci\u00f3n de la dictadura uruguaya con la argentina fue muy estrecha. <\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, y hay que luchar por la verdad y para que esto no vuelva a pasar. Es la causa de mucha gente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHa contactado con gente con historias similares?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, por supuesto. Llega un momento en que tu entorno no te satisface. Es muy dif\u00edcil hablar de algunas cosas. Mis amigos me han manifestado muchas veces que les cuesta mucho tratar esta parte de mi historia. Que no saben si hablarme, si no hablarme, si preguntarme. Y, de hecho, de muchas cosas se van enterando por la prensa, porque, obviamente, uno no llega a una reuni\u00f3n y dice, bueno, a ver, cu\u00e9ntame.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs m\u00e1s f\u00e1cil hablar con otros ni\u00f1os robados?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, entre nosotros hay una empat\u00eda. Es algo bastante especial, Una comunicaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento personal. Al menos a m\u00ed me ha pasado. Espont\u00e1neamente surge el tema, las experiencias. Y uno se siente entendido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay asociaciones de ni\u00f1os robados en las que usted se haya implicado?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, y organizan actividades para reconstruir sus historias. En Argentina es mucho m\u00e1s com\u00fan, as\u00ed que all\u00ed me siento m\u00e1s c\u00f3\u00admoda; menos rara.<\/p>\n<p><strong>En todo caso, usted est\u00e1 ahora totalmente movilizada.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. Es verdad que hay cosas muy \u00edntimas que no cuento p\u00fablicamente, pero, aunque emocionalmente es un gran esfuerzo, no me incomoda contar mi historia. Lo que me pas\u00f3 a m\u00ed le pas\u00f3 a mucha gente, y creo que vale la pena que se sepa que estas cosas sucedieron. En mi grupo de amigos hab\u00eda mucha gente que no hab\u00eda reparado en esto. Yo tampoco.<\/p>\n<p><strong>Usted ha tenido la suerte de contar con un abuelo que no se rindi\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. La verdad es que en lo personal estoy superagradecida porque colabor\u00f3 much\u00edsima gente, tanto en la b\u00fasqueda como despu\u00e9s en las distintas etapas, si bien naturalmente uno se llega a sentir muy solo porque resulta que la que es mi familia no lo es, y la que es, no lo fue. Y no est\u00e1 ac\u00e1. La distancia es algo positivo y negativo a la vez. Compartir las cosas en la distancia es complicado. Ahora viajo bastante a Argentina a ver a mis nuevos parientes. A veces voy cuando los extra\u00f1o y a veces quiero irme corriendo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe siente ahora m\u00e1s argentina que uruguaya?<\/strong><\/p>\n<p>Bueno, el coraz\u00f3n est\u00e1 dividido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSigue interesada en saber algo m\u00e1s de su madre?<\/strong><\/p>\n<p>Cada vez tengo m\u00e1s inter\u00e9s. Quiero saber qu\u00e9 pas\u00f3 con ella y d\u00f3nde est\u00e1. Y, bueno, todo es muy dif\u00edcil. Te dicen, mira, tus pap\u00e1s son \u00e9stos. Tienes que conocerlos a trav\u00e9s de otra gente. Cuando me enter\u00e9 de su existencia yo ya hab\u00eda vivido m\u00e1s de lo que ellos vivieron. Las circunstancias tan tr\u00e1gicas y tan injustas..<\/p>\n<p><strong>Me imagino sus ansias de ver sus fotos.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, s\u00ed. Aparte es que yo era de chiquita, hasta los 13 a\u00f1os, muy parecida a mi mam\u00e1. Muy parecida. Ahora me dicen que tengo una mezcla de los dos. Que incluso me parezco m\u00e1s a mi pap\u00e1. Eso impresiona mucho.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 idea se ha hecho usted de c\u00f3mo eran?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00e9 que eran muy buenas personas. Mi pap\u00e1 era introvertido, un chico muy maduro para la edad que ten\u00eda, pensativo, preocupado por lo que pasaba. Dulce. No muy deportista. Y mi mam\u00e1&#8230; Me la describen como alegre e inquieta, graciosa. Los amigos los quer\u00edan much\u00edsimo.<\/p>\n<p><strong>Me imagino que exprime usted ahora a la familia y a los amigos para que le cuenten. <\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, me encanta que me cuenten cosas. A veces me cuesta ped\u00edrselo, la verdad. Espero que lean esta entrevista y as\u00ed se animen a contarme m\u00e1s cosas cada vez que nos veamos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAvanza la investigaci\u00f3n por encontrar a su madre?<\/strong><\/p>\n<p>Eso est\u00e1 ahora un poco estancado. Y con el tiempo la angustia crece. Los militares tienen un pacto de silencio y no hablan. Yo siempre tengo la expectativa de que se rompa ese pacto. Pero por lo que he visto es muy dif\u00edcil. Algunas veces se han manejado lugares de enterramiento que no resultaron. Pero no, no ha habido avances. Por eso en febrero hice declaraciones p\u00fablicas pidiendo que realmente se investigue y se sepa qu\u00e9 pas\u00f3. El caso ha sido archivado dos veces. El expediente es enorme. Hay algo que los militares siempre invocan y que es la Operaci\u00f3n Zanahoria, la operaci\u00f3n de remoci\u00f3n de los cuerpos enterrados. Obviamente, no fue completa. Se espera que aparezcan m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>En la prensa se publican hallazgos de vez en cuando.<\/strong><\/p>\n<p>El problema es que la b\u00fasqueda, con la escasez de datos que hay, es muy complicada. Pero el Gobierno actual de Tabar\u00e9 V\u00e1zquez tiene una gran disposici\u00f3n a seguir investigando.<\/p>\n<p><strong>\u00bfRealmente se siente amparada por el Gobierno? <\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. El Gobierno anterior (de Julio Mar\u00eda Sanguinetti), a su manera, tambi\u00e9n colabor\u00f3. Nunca me han puesto dificultades. Todos me han dado su apoyo. Se hizo una Comisi\u00f3n para la Paz, que investig\u00f3 (en el a\u00f1o 2000) con potestades muy limitadas, pero fue un primer paso important\u00edsimo que dio el Gobierno del presidente Jorge Batlle. Y a partir de entonces el tema se ha mantenido. La Comisi\u00f3n para la Paz termin\u00f3 y no se logr\u00f3 mucho respecto a mi mam\u00e1, pero esa comisi\u00f3n fue valiosa. Con el Gobierno de izquierda de Tabar\u00e9 V\u00e1zquez, obviamente, las cosas tomaron otra fuerza.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, su abuelo mantuvo un duro encontronazo con Sanguinetti por su falta de colaboraci\u00f3n para desvelar los atropellos de la dictadura.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. Y tambi\u00e9n se habl\u00f3 de la vinculaci\u00f3n que pudo haber tenido mi pap\u00e1 (adoptivo) con la gente que me rob\u00f3 y me dej\u00f3 en la puerta de su casa. Incluso se manej\u00f3 que era amigo de Sanguinetti o de alguno de los asesinos de mi mam\u00e1. No hay nada probado. Amistad personal con Sanguinetti yo puedo decir que no la hubo, porque viv\u00ed con mi pap\u00e1 23 a\u00f1os. La realidad indiscutible es que mi pap\u00e1 era el jefe de Polic\u00eda del Gobierno de Sanguinetti en el departamento de San Jos\u00e9. Sin duda tuvieron una relaci\u00f3n pol\u00edtica. Militaba en el Partido Colorado y hab\u00eda llegado a ese cargo por el partido. Mi pap\u00e1 era inspector de polic\u00eda. Pero para m\u00ed todo esto es una inc\u00f3gnita.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 dice su madre? \u00bfNo sabe nada?<\/strong><\/p>\n<p>Mi madre desconoc\u00eda realmente&#8230; Creo. No estoy segura, obviamente. Y no s\u00e9 lo que pudo llegar a saber mi pap\u00e1. S\u00e9 que supo antes de morir que mi abuelo me andaba buscando. La primera vez que mi abuelo vino a Uruguay busc\u00e1ndome era en 1998, as\u00ed que supongo que mi padre lleg\u00f3 a enterarse de todo. No me lo dijo. No es una cosa f\u00e1cil de decir.<\/p>\n<p><strong>No parece que haya anidado rencor hacia su familia adoptiva.<\/strong><\/p>\n<p>Mis sentimientos respecto a mi familia adoptiva no han cambiado. Me dieron una muy buena educaci\u00f3n y una muy buena infancia. No tengo nada negativo contra ellos. Todo lo que vino despu\u00e9s es una conjunci\u00f3n de historias de tanta gente. S\u00e9 que mi pap\u00e1 no tuvo nada que ver con la muerte de mi mam\u00e1.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHa le\u00eddo a Juan Gelman?<\/strong><\/p>\n<p>He le\u00eddo todo lo que he podido. La poes\u00eda siempre me ha gustado. Mi pap\u00e1 tambi\u00e9n escrib\u00eda. De hecho, me hicieron llegar unos cuadernos suyos. Era una poes\u00eda tambi\u00e9n muy fuerte para la edad que ten\u00eda. Dura. Negro, muerte, sangre. Algo premonitorio. Hab\u00eda un poema incluso en el que se desped\u00eda de los amigos \u00a1a los 15 a\u00f1os! Supongo que eso tiene que ver tambi\u00e9n con una generaci\u00f3n que yo no termino de conocer. Quiz\u00e1 eso no estaba tan fuera de lugar en ese momento. Para m\u00ed fue fuerte. Que mi pap\u00e1 tuviera esa visi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Tiene ya 31 a\u00f1os y todav\u00eda no ha acabado la carrera. Quiz\u00e1 deba replantearse sus estudios. <\/strong><\/p>\n<p>Es que estoy en una especie de crisis, en un momento en el que no s\u00e9 qu\u00e9 va a ser de mi vida el mes que viene. Estoy muy confundida y, aunque suene un poco cursi, busco mi lugar en el mundo (se r\u00ede). Porque todo esto te mueve los marcos de referencia. El sentido de pertenencia se ve bastante vulnerado. No sos de ac\u00e1. No sos de all\u00e1. Nac\u00ed y crec\u00ed en el Uruguay y me siento tan uruguaya como siempre, pero, en s\u00ed, mi historia tiene m\u00e1s que ver con Argentina, y en Argentina soy uruguaya. Te quedas sin referentes. Ahora en todos lados soy un poco extranjera.<\/p>\n<p>El pasado 23 de abril, Juan Gelman recibi\u00f3 el Premio Cervantes en Alcal\u00e1 de Henares. All\u00ed declam\u00f3: \u201cDicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Est\u00e1n perfectamente equivocados. Las heridas a\u00fan no est\u00e1n cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un c\u00e1ncer sin sosiego. Su \u00fanico tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. S\u00f3lo as\u00ed es posible el olvido verdadero\u201d. En primera fila le escuchaba atentamente Macarena. Los dos siguen buscando los restos de Mar\u00eda Claudia, por poder tener un lugar, como ha reclamado Juan Gelman, donde al menos depositar para ella un ramo de flores.<\/p>\n<p><em>Tomado de la revista El Pa\u00eds Semanal del diario El Pa\u00eds, 10 de agosto de 2008<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando los militares fueron a casa del poeta Juan Gelman, \u00e9l estaba exiliado. Se llevaron a su hijo y a su nuera, embarazada de una ni\u00f1a que entregaron a otra pareja. A los 23 a\u00f1os, esa ni\u00f1a supo qui\u00e9n era. Ahora busca la verdad de las dictaduras del Cono Sur. Por Gabriela Ca\u00f1as Macarena naci\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1304,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1304"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}