﻿{"id":1482,"date":"2011-05-23T09:26:58","date_gmt":"2011-05-23T15:26:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=1482"},"modified":"2012-12-05T16:23:02","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:02","slug":"la-maletita-pier-cardan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2011\/05\/23\/la-maletita-pier-cardan\/","title":{"rendered":"La maletita Pier Card\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Por Juana In\u00e9s Dehesa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00ab\u00bfY aqu\u00ed, a Germancito, d\u00f3nde lo llevamos?\u00bb, fue la pregunta que hizo Mariana, mientras levantaba a pulso lo que hasta el s\u00e1bado pasado fue el departamento de inter\u00e9s social que habitaron las cenizas de mi pap\u00e1: una urna negra, a un tiempo siniestra y horrenda, flanqueada en cada v\u00e9rtice por columnas doradas; un ejemplo perfecto de lo que el c\u00e9lebre difunto llamaba \u00abcharroco tard\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como suele suceder cada vez que habla Mariana, suscit\u00f3 el desconcierto. En eso nadie hab\u00eda pensado. Con una precisi\u00f3n y una atenci\u00f3n al detalle que ni el asesinato de Osama, entre Adriana, Rosa Elvira y mis hermanos logramos organizar finalmente el viaje a Tlacotalpan. Ir\u00edamos sus cuatro hijos, su hermana, el licenciado Max Peniche, que es un hermano que le naci\u00f3 en Yucat\u00e1n, Adriana, y su cercan\u00edsimo y fidel\u00edsimo \u00abpersonal de apoyo\u00bb: Pancho, Rosa Elvira, Janet, Chivis y Fita. Ser\u00eda el 14 de mayo, vestir\u00edamos de blanco y tratar\u00edamos por todos los medios de evitar el llanto y la tristeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more-->Lo que nadie sab\u00eda, por supuesto, era c\u00f3mo llevarse a Germancito. La urna era demasiado conspicua para andar con ella por la calle, hasta en Veracruz. Mi mam\u00e1, la Tacher, sugiri\u00f3 una bolsa de pl\u00e1stico amarillo pollo que anunciaba una zapater\u00eda; la rechac\u00e9 por prosaica. Intentamos una azul que dec\u00eda \u00abCielito Lindo\u00bb, y que parec\u00eda metaf\u00f3ricamente propicia, pero result\u00f3 demasiado endeble. Finalmente, encontramos una soluci\u00f3n si no ideal, digamos que suficiente: una maltrecha, aunque resistente, maletita color cobalto marca Pierre Cardin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed que si usted fue por Veracruz este fin de semana y vio a una panda de individuos harto sospechosos remolcando una igualmente sospechosa maletita azul, ya sabe: dentro iba un pr\u00f3cer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El viaje, digno de la maleta y de su ocupante, fue una mezcla entre Fellini y los hermanos Marx. Fue, a un tiempo, extenuante, gozoso, triste y reconfortante. Ya se ha rese\u00f1ado lo suficiente en la prensa la grat\u00edsima visita a la nueva casa de los libros de mi pap\u00e1. S\u00f3lo dir\u00e9 que vale la pena ir, aunque sea para ver su retrato y comprobar, como se me hizo ver, que es la \u00fanica biblioteca en el pa\u00eds que alberga los discursos completos de Beatriz Paredes. Para que vean.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s de Xalapa, Germancito y su caja volvieron a la maleta para no volver a salir hasta Tlacotalpan, a donde llegamos, acalorados aunque entusiastas, el s\u00e1bado 14 de mayo a las tres de la tarde (el feroz itinerario dec\u00eda doce y media). Ya nos estaba esperando Vitico con bastantes cervezas, un grupo de jaraneros y, atracado, El Mi. Zarpamos todos, despu\u00e9s de amarrar a la cubierta una foto de mi pap\u00e1 vestido de Te\u00f3dulo, su querido personaje, y una bandera de los Pumas, precursora de buenas noticias. Navegamos un trecho y, una vez que surcamos el Papaloapan, el incontestable Vitico hizo un gesto con su \u00edndice derecho y proclam\u00f3 \u00abaqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pens\u00e9, de verdad, que ya hab\u00eda terminado de llorar a mi pap\u00e1. Que su ausencia s\u00f3lo me doler\u00eda cuando me topara con un dato que le hubiera encantado -como que Sergio Goyri tiene un hijo llamado Sherlock- o cuando viera un cap\u00edtulo de House. Nunca pens\u00e9 que verlo caer en copos por las aguas verdes del Papaloapan me iba a dar tanta tristeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">O sea que, a pesar de las consignas, lloramos todos. Chillamos cual cuinos, dir\u00eda \u00e9l. Nos repartimos con trabajos unos kl\u00ednex muy usados y ya luego, cuando nos fuimos calmando, regresamos a buen puerto. Ah\u00ed, para acallar las desdichas, nos pusimos un atrac\u00f3n que muy probablemente nos cueste la salud hep\u00e1tica, pero que nos devolvi\u00f3 el alma y el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, quebr\u00f3se la concordia cuando reparamos en la urna vac\u00eda. Regresarla era impensable; aventarla al r\u00edo, francamente criminal. Despu\u00e9s de intensas negociaciones y de ofrecerle un precio de locura, logramos que el Califa la conservara: es probable que el pr\u00f3ximo a\u00f1o se le asigne su propio carro aleg\u00f3rico en el carnaval de Tlacotalpan o que cualquier d\u00eda la rellenen de restos de Marlboro Lights y la exhiban, cual reliquia medieval, junto al acta de nacimiento ap\u00f3crifa de Agust\u00edn Lara. Sea por Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La maletita Pier Card\u00e1n, en cambio, no la quiso. Ni regalada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tomado de: Ariculo\u00a0 Reforma 16\/05\/2011<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juana In\u00e9s Dehesa \u00ab\u00bfY aqu\u00ed, a Germancito, d\u00f3nde lo llevamos?\u00bb, fue la pregunta que hizo Mariana, mientras levantaba a pulso lo que hasta el s\u00e1bado pasado fue el departamento de inter\u00e9s social que habitaron las cenizas de mi pap\u00e1: una urna negra, a un tiempo siniestra y horrenda, flanqueada en cada v\u00e9rtice por columnas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1304,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1482","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1482","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1304"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1482"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1482\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}