﻿{"id":2360,"date":"2013-01-25T10:33:35","date_gmt":"2013-01-25T16:33:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=2360"},"modified":"2013-01-25T10:53:08","modified_gmt":"2013-01-25T16:53:08","slug":"los-de-abajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2013\/01\/25\/los-de-abajo\/","title":{"rendered":"Los de Abajo"},"content":{"rendered":"<p>Por Mariano Azuela<\/p>\n<p>PRIMERA PARTE<br \/>\nI<br \/>\n\u2014Te digo que no es un animal&#8230; Oye c\u00f3mo ladra el Palomo&#8230; Debe ser alg\u00fan cristiano&#8230;<br \/>\nLa mujer fijaba sus pupilas en la oscuridad de la sierra.<br \/>\n\u2014 \u00bfY que fueran siendo federales? \u2014repuso un hombre que, en cuclillas, yantaba en un rinc\u00f3n, una<br \/>\ncazuela en la diestra y tres tortillas en taco en la otra mano.<br \/>\nLa mujer no le contest\u00f3; sus sentidos estaban puestos fuera de la casuca.<br \/>\nSe oy\u00f3 un ruido de pesu\u00f1as en el pedregal cercano, y el Palomo ladr\u00f3 con m\u00e1s rabia.<br \/>\n\u2014 Ser\u00eda bueno que por s\u00ed o por no te escondieras, Demetrio.<br \/>\nEl hombre, sin alterarse, acab\u00f3 de comer; se acerc\u00f3 un c\u00e1ntaro y, levant\u00e1ndolo a dos manos, bebi\u00f3<br \/>\nagua a borbotones. Luego se puso en pie.<!--more--><br \/>\n\u2014 Tu rifle est\u00e1 debajo del petate \u2014pronunci\u00f3 ella en voz muy baja.<br \/>\nEl cuartito se alumbraba por una mecha de sebo. En un rinc\u00f3n descansaban un yugo, un arado, un<br \/>\notate y otros aperos de labranza. Del techo pend\u00edan cuerdas sosteniendo un viejo molde de adobes,<br \/>\nque serv\u00eda de cama, y sobre mantas y deste\u00f1idas hilachas dorm\u00eda un ni\u00f1o. Demetrio ci\u00f1\u00f3 la<br \/>\ncartuchera a su cintura y levant\u00f3 el fusil. Alto, robusto, de faz bermeja, sin pelo de barba, vest\u00eda<br \/>\ncamisa y calz\u00f3n de manta, ancho sombrero de soyate y guaraches.<br \/>\nSali\u00f3 paso a paso, desapareciendo en la oscuridad impenetrable de la noche.<br \/>\nEl Palomo, enfurecido, hab\u00eda saltado la cerca del corral. De pronto se oy\u00f3 un disparo, el perro lanz\u00f3<br \/>\nun gemido sordo y no ladr\u00f3 m\u00e1s.<br \/>\nUnos hombres a caballo llegaron vociferando y maldiciendo. Dos se apearon y otro qued\u00f3 cuidando<br \/>\nlas bestias.<br \/>\n\u2014\u00a1Mujeres&#8230;, algo de cenar!&#8230; Blanquillos, leche, frijoles, lo que tengan, que venimos muertos de<br \/>\nhambre.<br \/>\n\u2014 \u00a1Maldita sierra! \u00a1S\u00f3lo el diablo no se perder\u00eda!<br \/>\n\u2014 Se perder\u00eda, mi sargento, si viniera de borracho como t\u00fa&#8230;<br \/>\nUno llevaba galones en los hombros, el otro cintas rojas en las mangas.<br \/>\n\u2014\u00bfEn d\u00f3nde estamos, vieja?&#8230; \u00a1Pero con unal&#8230; \u00bfEsta casa est\u00e1 sola?<br \/>\n\u2014\u00bfY entonces, esa luz?&#8230; \u00bfY ese chamaco?&#8230; \u00a1Vieja, queremos cenar, y que sea pronto! \u00bfSales o te<br \/>\nhacemos salir?<br \/>\n\u2014\u00a1Hombres malvados, me han matado mi perro!&#8230; \u00bfQu\u00e9 les deb\u00eda ni qu\u00e9 les com\u00eda mi pobrecito<br \/>\nPalomo?<br \/>\nLa mujer entr\u00f3 llevando a rastras el perro, muy blanco y muy gordo, con los ojos claros ya y el cuerpo<br \/>\nsuelto.<br \/>\n\u2014 \u00a1Mira nom\u00e1s qu\u00e9 chapetes, sargento!&#8230; Mi alma, no te enojes, yo te juro volverte tu casa un<br \/>\npalomar; pero, \u00a1por Dios!&#8230;<br \/>\nNo me mires airada&#8230;<br \/>\nNo m\u00e1s enojos&#8230;<br \/>\nM\u00edrame cari\u00f1osa, luz de mis ojos, acab\u00f3 cantando el oficial con voz aguardentosa.<br \/>\n\u2014 Se\u00f1ora, \u00bfc\u00f3mo se llama este ranchito? \u2014pregunt\u00f3 el sargento.PRIMERA PARTE<br \/>\nI<br \/>\n\u2014Te digo que no es un animal&#8230; Oye c\u00f3mo ladra el Palomo&#8230; Debe ser alg\u00fan cristiano&#8230;<br \/>\nLa mujer fijaba sus pupilas en la oscuridad de la sierra.<br \/>\n\u2014 \u00bfY que fueran siendo federales? \u2014repuso un hombre que, en cuclillas, yantaba en un rinc\u00f3n, una<br \/>\ncazuela en la diestra y tres tortillas en taco en la otra mano.<br \/>\nLa mujer no le contest\u00f3; sus sentidos estaban puestos fuera de la casuca.<br \/>\nSe oy\u00f3 un ruido de pesu\u00f1as en el pedregal cercano, y el Palomo ladr\u00f3 con m\u00e1s rabia.<br \/>\n\u2014 Ser\u00eda bueno que por s\u00ed o por no te escondieras, Demetrio.<br \/>\nEl hombre, sin alterarse, acab\u00f3 de comer; se acerc\u00f3 un c\u00e1ntaro y, levant\u00e1ndolo a dos manos, bebi\u00f3<br \/>\nagua a borbotones. Luego se puso en pie.<br \/>\n\u2014 Tu rifle est\u00e1 debajo del petate \u2014pronunci\u00f3 ella en voz muy baja.<br \/>\nEl cuartito se alumbraba por una mecha de sebo. En un rinc\u00f3n descansaban un yugo, un arado, un<br \/>\notate y otros aperos de labranza. Del techo pend\u00edan cuerdas sosteniendo un viejo molde de adobes,<br \/>\nque serv\u00eda de cama, y sobre mantas y deste\u00f1idas hilachas dorm\u00eda un ni\u00f1o. Demetrio ci\u00f1\u00f3 la<br \/>\ncartuchera a su cintura y levant\u00f3 el fusil. Alto, robusto, de faz bermeja, sin pelo de barba, vest\u00eda<br \/>\ncamisa y calz\u00f3n de manta, ancho sombrero de soyate y guaraches.<br \/>\nSali\u00f3 paso a paso, desapareciendo en la oscuridad impenetrable de la noche.<br \/>\nEl Palomo, enfurecido, hab\u00eda saltado la cerca del corral. De pronto se oy\u00f3 un disparo, el perro lanz\u00f3<br \/>\nun gemido sordo y no ladr\u00f3 m\u00e1s.<br \/>\nUnos hombres a caballo llegaron vociferando y maldiciendo. Dos se apearon y otro qued\u00f3 cuidando<br \/>\nlas bestias.<br \/>\n\u2014\u00a1Mujeres&#8230;, algo de cenar!&#8230; Blanquillos, leche, frijoles, lo que tengan, que venimos muertos de<br \/>\nhambre.<br \/>\n\u2014 \u00a1Maldita sierra! \u00a1S\u00f3lo el diablo no se perder\u00eda!<br \/>\n\u2014 Se perder\u00eda, mi sargento, si viniera de borracho como t\u00fa&#8230;<br \/>\nUno llevaba galones en los hombros, el otro cintas rojas en las mangas.<br \/>\n\u2014\u00bfEn d\u00f3nde estamos, vieja?&#8230; \u00a1Pero con unal&#8230; \u00bfEsta casa est\u00e1 sola?<br \/>\n\u2014\u00bfY entonces, esa luz?&#8230; \u00bfY ese chamaco?&#8230; \u00a1Vieja, queremos cenar, y que sea pronto! \u00bfSales o te<br \/>\nhacemos salir?<br \/>\n\u2014\u00a1Hombres malvados, me han matado mi perro!&#8230; \u00bfQu\u00e9 les deb\u00eda ni qu\u00e9 les com\u00eda mi pobrecito<br \/>\nPalomo?<br \/>\nLa mujer entr\u00f3 llevando a rastras el perro, muy blanco y muy gordo, con los ojos claros ya y el cuerpo<br \/>\nsuelto.<br \/>\n\u2014 \u00a1Mira nom\u00e1s qu\u00e9 chapetes, sargento!&#8230; Mi alma, no te enojes, yo te juro volverte tu casa un<br \/>\npalomar; pero, \u00a1por Dios!&#8230;<br \/>\nNo me mires airada&#8230;<br \/>\nNo m\u00e1s enojos&#8230;<br \/>\nM\u00edrame cari\u00f1osa, luz de mis ojos, acab\u00f3 cantando el oficial con voz aguardentosa.<br \/>\n\u2014 Se\u00f1ora, \u00bfc\u00f3mo se llama este ranchito? \u2014pregunt\u00f3 el sargento.<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfConque aqu\u00ed es Lim\u00f3n?&#8230; \u00a1La tierra del famoso Demetrio Mac\u00edas!&#8230; \u00bfLo oye, mi teniente?<br \/>\nEstamos en Lim\u00f3n.<br \/>\n\u2014 \u00bfEn Lim\u00f3n?&#8230; Bueno, para m\u00ed&#8230; \u00a1plin!&#8230; Ya sabes, sargento, si he de irme al infierno, nunca<br \/>\nmejor que ahora&#8230;, que voy en buen caballo. \u00a1Mira nom\u00e1s qu\u00e9 cachetitos de morenal&#8230; \u00a1Un per\u00f3n<br \/>\npara morderlo!&#8230;<br \/>\n\u2014 Usted ha de conocer al bandido ese, se\u00f1ora&#8230; Yo estuve junto con \u00e9l en la Penitenciar\u00eda de<br \/>\nEscobedo.<br \/>\n\u2014 Sargento, tr\u00e1eme una botella de tequila; he decidido pasar la noche en amable compa\u00f1\u00eda con<br \/>\nesta morenita&#8230; \u00bfEl coronel?&#8230; \u00bfQu\u00e9 me hablas t\u00fa del coronel a estas horas?&#8230; \u00a1Que vaya mucho<br \/>\na&#8230;! Y si se enoja, pa m\u00ed&#8230; \u00a1plin!&#8230; Anda, sargento, dile al cabo que desensille y eche de cenar. Yo<br \/>\naqu\u00ed me quedo&#8230; Oye, chatita, deja a mi sargento que fr\u00eda los blanquillos y caliente las gordas; t\u00fa ven<br \/>\nac\u00e1 conmigo. Mira, esta carterita apretada de billetes es s\u00f3lo para ti. Es mi gusto. \u00a1Fig\u00farate! Ando un<br \/>\npoco borrachito por eso, y por eso tambi\u00e9n hablo un poco ronco&#8230; \u00a1Como que en Guadalajara dej\u00e9 la<br \/>\nmitad de la campanilla y por el camino vengo escupiendo la otra mitad!&#8230; \u00bfY qu\u00e9 le hace&#8230;? Es mi<br \/>\ngusto. Sargento, mi botella, mi botella de tequila. Chata, est\u00e1s muy lejos; arr\u00edmate a echar un trago.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo que no?&#8230; \u00bfLe tienes miedo a tu&#8230; marido&#8230; o lo que sea?&#8230; Si est\u00e1 metido en alg\u00fan agujero<br \/>\ndile que salga&#8230;, pa m\u00ed \u00a1plin!&#8230; Te aseguro que las ratas no me estorban.<br \/>\nUna silueta blanca llen\u00f3 de pronto la boca oscura de la puerta.<br \/>\n\u2014\u00a1Demetrio Mac\u00edas! \u2014exclam\u00f3 el sargento despavorido, dando unos pasos atr\u00e1s.<br \/>\nEl teniente se puso de pie y enmudeci\u00f3, qued\u00f3se fr\u00edo e inm\u00f3vil como una estatua.<br \/>\n\u2014 \u00a1M\u00e1talos! \u2014exclam\u00f3 la mujer con la garganta seca.<br \/>\n\u2014 \u00a1Ah, dispense, amigo!&#8230; Yo no sab\u00eda&#8230; Pero yo respeto a los valientes de veras.<br \/>\nDemetrio se qued\u00f3 mir\u00e1ndolos y una sonrisa insolente y despreciativa pleg\u00f3 sus l\u00edneas.<br \/>\n\u2014 Y no s\u00f3lo los respeto, sino que tambi\u00e9n los quiero&#8230; Aqu\u00ed tiene la mano de un amigo&#8230; Est\u00e1<br \/>\nbueno, Demetrio Mac\u00edas, usted me desaira&#8230; Es porque no me conoce, es porque me ve en este<br \/>\nperro y maldito oficio&#8230; \u00a1Qu\u00e9 quiere, amigo!&#8230; \u00a1Es uno pobre, tiene familia numerosa que mantener!<br \/>\nSargento, v\u00e1monos; yo respeto siempre la casa de un valiente, de un hombre de veras.<br \/>\nLuego que desaparecieron, la mujer abraz\u00f3 estrechamente a Demetrio.<br \/>\n\u2014 \u00a1Madre m\u00eda de jalea! \u00a1Qu\u00e9 susto! \u00a1Cre\u00ed que a ti te hab\u00edan tirado el balazo!<br \/>\n\u2014 Vete luego a la casa de mi padre \u2014dijo Demetrio. Ella quiso detenerlo; suplic\u00f3, llor\u00f3; pero \u00e9l,<br \/>\napart\u00e1ndola dulcemente, repuso sombr\u00edo:<br \/>\n\u2014Me late que van a venir todos juntos.<br \/>\n\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 no los mataste?<br \/>\n\u2014\u00a1Seguro que no les tocaba todav\u00eda!<br \/>\nSalieron juntos; ella con el ni\u00f1o en los brazos.<br \/>\nYa a la puerta se apartaron en opuesta direcci\u00f3n. La luna poblaba de sombras vagas la monta\u00f1a.<br \/>\nEn cada risco y en cada chaparro, Demetrio segu\u00eda mirando la silueta dolorida de una mujer con su<br \/>\nni\u00f1o en los brazos.<br \/>\nCuando despu\u00e9s de muchas horas de ascenso volvi\u00f3 los ojos, en el fondo del ca\u00f1\u00f3n, cerca del r\u00edo, se<br \/>\nlevantaban grandes llamaradas.<br \/>\nSu casa ard\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Tomado de: <a href=\"http:\/\/www.biblioteca.org.ar\/libros\/142337.pdf\">http:\/\/www.biblioteca.org.ar\/libros\/142337.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mariano Azuela PRIMERA PARTE I \u2014Te digo que no es un animal&#8230; Oye c\u00f3mo ladra el Palomo&#8230; Debe ser alg\u00fan cristiano&#8230; La mujer fijaba sus pupilas en la oscuridad de la sierra. \u2014 \u00bfY que fueran siendo federales? \u2014repuso un hombre que, en cuclillas, yantaba en un rinc\u00f3n, una cazuela en la diestra y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1304,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-2360","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sobre-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1304"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2360"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2360\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}