﻿{"id":257,"date":"2008-11-05T11:45:48","date_gmt":"2008-11-05T17:45:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=257"},"modified":"2012-12-05T16:23:39","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:39","slug":"todo-obama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2008\/11\/05\/todo-obama\/","title":{"rendered":"Todo Obama"},"content":{"rendered":"<p><em>Los dos libros publicados por el candidato dem\u00f3crata a las elecciones del martes en EE UU poseen una escritura brillante y esclarecedora. Ah\u00ed est\u00e1n su ideario pol\u00edtico, su estilo conciliador, su empat\u00eda por las opiniones ajenas y tambi\u00e9n un recorrido vital m\u00e1s radical que sus ideas.<\/em><\/p>\n<p>Tan dif\u00edcil como conducir la vida de uno mismo es hacerlo con la propia biograf\u00eda. En pol\u00edtica, es m\u00e1s <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20081101elpbabese_1\/LCO340\/Ies\/Todo_Obama.jpg\" alt=\"\" width=\"282\" height=\"381\" \/>frecuente tropezar con el pol\u00edtico que es v\u00edctima de su biograf\u00eda que lo contrario, una biograf\u00eda que aparezca como la cuidada construcci\u00f3n de una personalidad bajo cuyo control se desarrolla tanto la escritura sobre su peripecia vital como la propia peripecia vital que le sirve de base. Barack Obama, ese pol\u00edtico que combina una oratoria emotiva y c\u00e1lida con una personalidad fr\u00eda y tranquila, es de momento un ejemplo de maestr\u00eda autobiogr\u00e1fica que permite modelar la propia vida como una cuidada narraci\u00f3n. Esta circunstancia tiene mayor relevancia en el caso del candidato dem\u00f3crata a la presidencia de Estados Unidos porque esta elecci\u00f3n y este tiempo son los de la utilizaci\u00f3n de la vida como mensaje pol\u00edtico. El mensaje pol\u00edtico que funciona en la \u00e9poca posideol\u00f3gica y pospol\u00edtica tiene la forma de un relato cre\u00edble y funcional que los ciudadanos pueden utilizar como identificador y orientador en sus vidas y en sus comportamientos electorales. El pol\u00edtico posmoderno necesita contar con una potente biograf\u00eda, capaz de sintonizar con las mayor\u00edas que deben apoyarle, y a la vez debe saber contar sus ideas pol\u00edticas a trav\u00e9s de relatos, de historias concretas, con rostros, nombres, apellidos y aliento vital.<\/p>\n<p>Barack Obama ha demostrado hasta ahora que est\u00e1 extraordinariamente dotado para la pol\u00edtica contempor\u00e1nea. En primer lugar, porque cuando ten\u00eda apenas 33 a\u00f1os y apenas pod\u00eda intuir que alg\u00fan d\u00eda se dedicar\u00eda a la pol\u00edtica parlamentaria y llegar\u00eda a bregar por la presidencia de Estados Unidos, supo escribir una indagaci\u00f3n sobre su identidad personal y familiar, d\u00e1ndole la forma de un relato autobiogr\u00e1fico, que se convirti\u00f3 en un \u00e9xito editorial. M\u00e1s tarde, porque ha sabido poner su propia historia biogr\u00e1fica al servicio de una r\u00e1pida y brillante carrera pol\u00edtica, cuya coronaci\u00f3n entra\u00f1a de nuevo un elemento narrativo potent\u00edsimo: si vence ser\u00e1 el primer afroamericano que llega a la presidencia de un pa\u00eds en cuya fundaci\u00f3n pesaron decisivamente los grandes propietarios rurales esclavistas, libr\u00f3 una guerra civil por causa de la esclavitud y hasta la d\u00e9cada de los sesenta mantuvo leyes segregacionistas.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El talento pol\u00edtico de Obama es, directamente, talento narrativo. Sabe contar su propia vida y sus ideas como fruto de su experiencia vital y sabe utilizar las historias de vidas, las biograf\u00edas, como ap\u00f3logos que le sirven para discutir y transmitir sus ideas pol\u00edticas. Es un escritor de los dos libros que ha publicado hasta ahora y es tambi\u00e9n un escritor de muchos de sus discursos, que adem\u00e1s se nutren muy claramente de sus libros y encajan como un calcet\u00edn en su narrativa. As\u00ed sucede con su discurso a la Convenci\u00f3n Dem\u00f3crata de 2004, con el que se dio a conocer en todo Estados Unidos, su discurso de lanzamiento de su candidatura presidencial en Springfield el 10 de febrero de 2007 o una pieza oratoria como su discurso sobre la raza, ya durante la campa\u00f1a electoral, en respuesta a la crisis provocada por los sermones extremistas de su mentor espiritual, el pastor Wright. Los ghostwriters que trabajan con \u00e9l se parecen m\u00e1s a los negros del taller de Alejandro Dumas que a los escribidores de discursos de la mayor\u00eda de los pol\u00edticos, normalmente incapaces de escribir directamente de su mano una pieza oratoria y menos a\u00fan un libro.<\/p>\n<p>El resultado, adem\u00e1s de brillante, es muy \u00fatil. Todo Obama est\u00e1 ah\u00ed. Todo liga, cada episodio tiene su papel, todo es coherente; no hay que temer que responda a una influencia extra\u00f1a o sobrevenida: sus ideas pol\u00edticas, su estilo conciliador y dubitativo, su empat\u00eda por los puntos de vista ajenos, incluidos los m\u00e1s reaccionarios, el papel de la identidad familiar en la modelaci\u00f3n de la propia vida, o la importancia del sentido de pertenencia en la fabricaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. S\u00f3lo con una leve salvedad, digna de ser subrayada: su itinerario vital es m\u00e1s radical que sus ideas. La vida de Obama es la de un militante afroamericano, un abogado de los despose\u00eddos, un agitador social y pol\u00edtico que decide participar en la vida parlamentaria y aspira a alcanzar el m\u00e1ximo poder posible para poner sus ideas en pr\u00e1ctica. Sus ideas, en cambio, muy reflexivas y dial\u00e9cticas, fruto de la discusi\u00f3n y de una buena capacidad de escucha, son muy moderadas y centristas, movidas casi siempre por un impulso conciliador. Obama no es el negro airado protot\u00edpico porque desde muy joven, probablemente desde el final de su adolescencia, se esforz\u00f3 por alejar su vida y su car\u00e1cter de esta imagen negativa.<\/p>\n<p>Los sue\u00f1os de mi padre es una excelente narraci\u00f3n autobiogr\u00e1fica que ha interesado al lector norteamericano mucho antes de que su autor se proyectara sobre la pol\u00edtica nacional. La indagaci\u00f3n sobre el padre, que abandon\u00f3 su familia cuando el autor ten\u00eda dos a\u00f1os y no volvi\u00f3 a verlo m\u00e1s que de forma muy epis\u00f3dica ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde, se convierte adem\u00e1s en una indagaci\u00f3n sobre la identidad afroamericana, en la estela todav\u00eda de Ra\u00edces, de Alex Haley, la novela que se convirti\u00f3 en una serie televisiva de impacto espectacular en 1977. La audacia de la esperanza, escrito al empezar su carrera de senador en Washington y publicado en 2006, es un libro m\u00e1s directamente pol\u00edtico, en el que tambi\u00e9n se percibe el talento pedag\u00f3gico del profesor de derecho constitucional y un claro atisbo de ambici\u00f3n presidencial. En uno y otro no faltan algunos episodios poco convincentes, resueltos con talento narrativo que no consigue maquillar la voluntad de fabricar una imagen positiva de su autor: en su contacto con la religi\u00f3n, por ejemplo. Lo mismo sucede con alg\u00fan vac\u00edo, que ha sido ya subrayado, acerca de sus a\u00f1os en Nueva York. Pero tampoco faltan los episodios de signo contrario, de sincera expresi\u00f3n conflictiva, algunos de los cuales han sido ya aprovechados por sus rivales electorales. En ambos hay material suficiente para ir cotejando vida y literatura hasta ahora y a partir de ahora.<\/p>\n<p>El nombre del autor, del artista, es un elemento esencial en la obra literaria. Es la marca que hay que vender y que debe encajar con lo que significa. En el caso de Obama es una marca controvertida y discutible, que le da pie tambi\u00e9n a una peque\u00f1a historia. En septiembre de 2001, seg\u00fan cuenta en La audacia de la esperanza, organiz\u00f3 un almuerzo con un consultor pol\u00edtico que nada m\u00e1s empezar le se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1nto hab\u00edan cambiado las cosas en su contra despu\u00e9s del 11-S: \u00abEs realmente muy mala suerte. Ahora no puedes cambiar el nombre, por supuesto. Los votantes sospechan de este tipo de cosas. Quiz\u00e1s si estuvieras en el principio de la carrera podr\u00edas utilizar un seud\u00f3nimo o algo as\u00ed, pero ahora&#8230;\u00bb. Con este nombre ha triunfado en la edici\u00f3n y dentro de 72 horas intentar\u00e1 hacerlo en la historia.<\/p>\n<p><em>Obama. Los sue\u00f1os de mi padre. Una historia de raza y herencia.<\/em> Barack Obama. Traducci\u00f3n de Fernando Miranda L\u00f3pez y Evaristo P\u00e1ez Rasmussen. Almed Ediciones. Granada, 2008. 425 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><em>Barack Obama. La audacia de la esperanza. C\u00f3mo restaurar el sue\u00f1o americano.<\/em> Barack Obama. Traducci\u00f3n de Claudia Casanova y Juan Eloy Roca. Pen\u00ednsula. Barcelona, 2008. 400 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><em>L&#8217;aud\u00e0cia de l&#8217;esperan\u00e7a. Barack Obama<\/em>. Traducci\u00f3n de Esther Roig. Editorial Mina. Barcelona, 2008. 520 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><em>Tomado de <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\" target=\"_blank\">El Pa\u00eds<\/a> 01\/11\/2008<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dos libros publicados por el candidato dem\u00f3crata a las elecciones del martes en EE UU poseen una escritura brillante y esclarecedora. Ah\u00ed est\u00e1n su ideario pol\u00edtico, su estilo conciliador, su empat\u00eda por las opiniones ajenas y tambi\u00e9n un recorrido vital m\u00e1s radical que sus ideas. 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