﻿{"id":56,"date":"2008-08-09T14:05:12","date_gmt":"2008-08-09T20:05:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=56"},"modified":"2012-12-05T16:23:42","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:42","slug":"a-veces-me-digo-que-yo-no-se-nada-de-teatro-rascon-banda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2008\/08\/09\/a-veces-me-digo-que-yo-no-se-nada-de-teatro-rascon-banda\/","title":{"rendered":"A veces me digo que yo no s\u00e9 nada de teatro: Rasc\u00f3n Banda"},"content":{"rendered":"<p><em>Javier Galindo Ulloa<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>Victor Hugo Rasc\u00f3n Banda -Uru\u00e1chic, Chihuahua, 6 de agosto de 1948\/DF, 31 de julio de 2008- me concedi\u00f3 una entrevista para hablar acerca de la reedici\u00f3n de su libro Volver a Santa Rosa (Editores Mexicanos Unidos, 2004): \u00e9l mismo se comunic\u00f3 conmigo por tel\u00e9fono para acordar la cita en su casa, ubicada en una calle de la colonia de San Miguel Chapultepec.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con un aspecto a\u00fan demacrado y arropado con una bata de dormir y boina, Rasc\u00f3n Banda empez\u00f3 a decir que aquel libro se public\u00f3 inicialmente en 1996 en la editorial Joaqu\u00edn Mortiz, pero se agot\u00f3 muy pronto y los editores ya no quisieron reimprimirlo.<\/p>\n<p>-Aun as\u00ed -continu\u00f3 el dramaturgo-, nunca lo vi en librer\u00edas. Como yo no era un escritor de novelas, ni su hijo consentido como Jos\u00e9 Agust\u00edn, Jorge Volpi, o Carlos Montemayor, pues ya no les interes\u00f3 mi libro, m\u00e1s cuando dicha editorial se vendi\u00f3 a Planeta. Ahora la editora Sonia Mir\u00f3 se arriesg\u00f3 a publicarlo dentro de una colecci\u00f3n juvenil.<\/p>\n<p>En esta entrevista, que se conservaba hasta hoy in\u00e9dita, el autor de <em>Voces en el umbral<\/em> y <em>Playa Azul<\/em> expresa los motivos que lo llevaron a escribir las 13 historias que integran Volver a Santa Rosa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo se origin\u00f3 la escritura de sus relatos?<br \/>\n-Yo siempre he contado mi vida a cualquier amigo que se deje. Uno de ellos fue el actor V\u00edctor Carpinteiro, que me motiv\u00f3 a escribir estas historias de infancia y con quien hice un pacto: yo las escribir\u00eda durante el d\u00eda y \u00e9l las leer\u00eda en voz alta en la noche. Fue como el caso de Scherezada, que ten\u00eda que contar una historia para poder vivir. Ahora estoy escribiendo la continuaci\u00f3n de <em>Volver a Santa Rosa<\/em>, de cuando a\u00fan siendo ni\u00f1o llegu\u00e9 en avioneta a Chihuahua, donde conoc\u00ed los autom\u00f3viles y la televisi\u00f3n; sobre todo, las nuevas palabras. Cuando estudiaba la secundaria tuve muchos incidentes relacionados con mi ignorancia del lenguaje. A m\u00ed me gustaba, por ejemplo, sentarme en la primera fila de adelante, donde me daba directamente la luz del sol cuando le\u00eda un libro. Entonces, el maestro de espa\u00f1ol me dec\u00eda: \u00abTe vas a quedar ciego, cierra por favor las persianas.\u00bb Y yo lo que cerraba eran los p\u00e1rpados. \u00abiNo, las persianas!\u00bb, me volv\u00eda a decir; pero yo juntaba las piernas. Y me di cuenta despu\u00e9s de lo que me dec\u00eda hasta que otro compa\u00f1ero se levant\u00f3 a cerrar aquellas cosas que parec\u00edan l\u00e1minas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l fue el primer g\u00e9nero literario en que empez\u00f3 a escribir: cuento o teatro?<br \/>\n-Yo me considero un narrador. Ingres\u00e9 al teatro por accidente en 1979. Cuando a\u00fan era estudiante de la facultad de Derecho, me inscrib\u00ed en el taller literario de Vicente Le\u00f1ero, que lo impart\u00eda en el Centro de Arte Dram\u00e1tico AC (CADAC), pensando que \u00e9l nos iba a ense\u00f1ar novela, cuento o gui\u00f3n cinematogr\u00e1fico. All\u00ed conoc\u00ed, a Sabina Berman y a Jes\u00fas Gonz\u00e1lez D\u00e1vila; quienes le\u00edan a cada semana una obra de teatro escrita por ellos. Cuando fue mi oportunidad, escrib\u00ed y les le\u00ed <em>Voces en el umbral<\/em>, que es la historia de dos personajes femeninos: una alemana y una tarahumara. Le\u00f1ero me recomend\u00f3 enviarla a dos concursos: el de Tirso de Molina de Espa\u00f1a y el de Rodolfo Usigli que convocaba la Sogem. El texto que envi\u00e9 no era m\u00e1s de 27 hojitas mal transcritas a m\u00e1quina, y mi sorpresa fue que en el de Espa\u00f1a mi obra fue finalista y el de la Sogem obtuvo menci\u00f3n honor\u00edfica. \u00abiQu\u00e9 f\u00e1cil es escribir teatro!\u00bb, me dec\u00eda, pues <em>Voces en el umbral<\/em> la escrib\u00ed en una sola tarde. A veces me digo que yo no s\u00e9 nada de teatro, s\u00f3lo estoy aqu\u00ed por puro accidente, es por eso que voy a renunciar. Pero cada vez que estreno una obra y escucho el aplauso del p\u00fablico, vuelvo a escribirlo. Pero siempre me rajo cuando se me dificulta llevar la palabra escrita a escena. Es la peor ocupaci\u00f3n de un dramaturgo, porque es muy dif\u00edcil que la palabra llegue a ser representada. En cambio, el cuento y la novela se escriben en la soledad de la casa y el escritor no tiene m\u00e1s barrera que el editor, el que se encarga de todo, incluso para ponerle el precio al libro. Uno jam\u00e1s se entera si al lector le gust\u00f3 o se le ocurri\u00f3 echarlo a la basura o no. En el teatro, el dramaturgo siente el rechazo en el momento en que se est\u00e1 representando su pieza. Cuando se estren\u00f3 mi obra<em> La Malinche<\/em>, en el Festival Cervantino; se salieron a media funci\u00f3n 750 personas del teatro. Es el dolor m\u00e1s grande que puede sentir un dramaturgo: ver las butacas vac\u00edas. Por eso el teatro se tiene que promover en un pa\u00eds que no ha sido educado para gozar de este g\u00e9nero. Es una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil para el dramaturgo romper tantas barreras para que su obra se lleve a escena.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>-En <em>Volver a Santa Rosa<\/em> se manifiestan los mismos temas de violencia e injusticia que se reflejan en sus obras teatrales&#8230;<br \/>\n-Vicente Le\u00f1ero dice que <em>Volver a Santa Rosa<\/em> es una novela estructurada a trav\u00e9s de relatos en que aparecen los mismos personajes, con cierta unidad. Ah\u00ed est\u00e1n tambi\u00e9n los temas que despu\u00e9s trat\u00e9 en mis obras teatrales: el narcotr\u00e1fico, los ilegales, los tarahumaras, la violencia, la injusticia o el mismo mundo del teatro, como en el caso del cuento \u00abEl Bachichas\u00bb. Este libro es mi relaci\u00f3n con el mundo, el despertar de un ni\u00f1o que se sorprende ante el universo que se le descubre. Fui muy sensible al estar en contacto con personajes que se apartaban de la ley, lo que me hizo mirar al mundo de otra manera. Conoc\u00ed el bien y el mal desde que cursaba la primaria. Tambi\u00e9n estuve al borde de la muerte. Mi padre era encargado del Ministerio P\u00fablico y mi mam\u00e1 trabajaba con \u00e9l. Mis abuelos hab\u00edan sido jueces y estuvieron muy relacionados con la pol\u00edtica. Nosotros, los ni\u00f1os, jug\u00e1bamos en esas oficinas en que se impart\u00eda justicia, a donde regres\u00e1bamos despu\u00e9s de salir de la escuela y no a la casa, como era costumbre. All\u00ed mi madre tomaba las declaraciones de los homicidas y violadores en frente de nosotros. Ellos se quedaban a dormir en los cuartos detr\u00e1s de la huerta y a veces conviv\u00edamos con ellos, pues nos encarg\u00e1bamos de llevarles la comida. Cuando yo estudiaba en Chihuahua mi madre me hac\u00eda acompa\u00f1ar de una sirvienta expresidiario.<\/p>\n<p><em>Tomado de <\/em><a href=\"http:\/\/www.elfinanciero.com.mx\/ElFinanciero\/Portal\/\" target=\"_blank\"><em>El financiero<\/em><\/a><em>\u00a0<\/em>Martes 5 de agosto de 2008<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Galindo Ulloa \u00a0 Victor Hugo Rasc\u00f3n Banda -Uru\u00e1chic, Chihuahua, 6 de agosto de 1948\/DF, 31 de julio de 2008- me concedi\u00f3 una entrevista para hablar acerca de la reedici\u00f3n de su libro Volver a Santa Rosa (Editores Mexicanos Unidos, 2004): \u00e9l mismo se comunic\u00f3 conmigo por tel\u00e9fono para acordar la cita en su casa, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1304,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1304"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}