﻿{"id":991,"date":"2012-12-06T13:17:24","date_gmt":"2012-12-06T19:17:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/?p=991"},"modified":"2012-12-06T13:17:24","modified_gmt":"2012-12-06T19:17:24","slug":"presentacion-de-diario-prohibido-de-celina-moncada-con-la-presencia-del-rector-dr-raul-arias-lovillo-este-viernes-7-de-diciembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/2012\/12\/06\/presentacion-de-diario-prohibido-de-celina-moncada-con-la-presencia-del-rector-dr-raul-arias-lovillo-este-viernes-7-de-diciembre\/","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n de \u00abDiario Prohibido\u00bb de Celina Moncada, con la presencia del Rector, Dr. Ra\u00fal Arias Lovillo, este viernes 7 de diciembre"},"content":{"rendered":"<p>Vivencias, experiencias y reflexiones de una sandinista se reflejan en Diario prohibido de la escritora nicarag\u00fcense Celina Moncada, libro editado por la Universidad Veracruzana que se presentar\u00e1 este viernes 7 de diciembre a las 19:00 horas en el Museo de Antropolog\u00eda de Xalapa con los comentarios del rector de la UV, Ra\u00fal Arias Lovillo, el escritor Francisco Larios y la propia autora, moderados por Agust\u00edn del Moral.<br \/>\nCelina Moncada naci\u00f3 en Masatepe, Nicaragua. Escritora, traductora y soci\u00f3loga, particip\u00f3 activamente en el gobierno sandinista en la d\u00e9cada de los ochenta de la que despu\u00e9s fue disidente, como sucedi\u00f3 con todos los revolucionarios que lucharon contra la dictadura de Anastasio Somoza y despu\u00e9s se desencantaron con el destino marcado por la nueva clase pol\u00edtica.<br \/>\nCelina Moncada es gente muy cercana a la obra literaria y espiritual de Ernesto Cardenal, a quien ha traducido al italiano.<br \/>\nDaisy Zamora, escritora nicarag\u00fcense tambi\u00e9n, escribe sobre el Diario prohibido: \u201cEn este libro tan singular que Celina Moncada ha escrito, relata vivencias personales que pueden asemejarse a las que muchos nicarag\u00fcenses tuvimos (ya sea en lo personal o en lo colectivo) antes, durante y despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Popular Sandinista, esa utop\u00eda social en la que est\u00e1bamos inmersos y que cre\u00edamos posible. El testimonio veraz que Celina da de esa experiencia hist\u00f3rica que cambi\u00f3 radicalmente la vida de m\u00e1s de una generaci\u00f3n de nicarag\u00fcenses, y su recuento de todo lo que ha sucedido desde entonces y que se prolonga hasta el presente, as\u00ed como las revelaciones que contiene, son textos muy intensos, escritos con un coraje extraordinario\u201d.<\/p>\n<h1><\/h1>\n<h1>Diario prohibido\u00a0(Fragmento)<\/h1>\n<h2>CELINA MONCADA<\/h2>\n<p><strong>Xalapa, viernes 27 de Marzo 2009<\/strong><\/p>\n<p><strong>12. 45.\u00a0 p. m<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de desayunar realic\u00e9 una sesi\u00f3n de Reiki a Lina Zer\u00f3n.<\/p>\n<p>Toda la semana la hab\u00eda visto aqu\u00ed en el hotel y en todos los eventos hemos andado juntas, con excepci\u00f3n del espect\u00e1culo de apertura.<\/p>\n<p>Me hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n su cara de ni\u00f1a, sus rasgos \u00e1rabes y tambi\u00e9n sus <!--more-->movimientos en las mesas del restaurante durante el desayuno de todas las ma\u00f1anas.\u00a0 Estaba muy entusiasmada en el momento en que se tom\u00f3 fotograf\u00edas con Silvio Rodr\u00edguez.\u00a0 Sus ojos le brillaban.<\/p>\n<p>Ayer que ten\u00edamos que irnos al Museo de Antropolog\u00eda e Historia, a la presentaci\u00f3n de libro de Juan Carlos y a escuchar a In\u00e9s cantar los poemas de Ernesto, nos fuimos en el mismo carro.<\/p>\n<p>Ella iba en el asiento de adelante y la Luz Marina, la Antonina y yo nos sentamos atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Lina sac\u00f3 de repente de su bolso un min\u00fasculo vasito de vidrio conteniendo un aceite esencial.\u00a0 Lo abri\u00f3 r\u00e1pido y se lo comenz\u00f3 a untar en los pulsos, en la nuca y no s\u00e9 donde m\u00e1s.\u00a0 Dijo que le dol\u00eda algo y que el aceite le calmaba el dolor.\u00a0 El perfume se esparci\u00f3 por todo el carro y a m\u00ed me intrig\u00f3 el incidente. .<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de diez minutos comenc\u00e9 a sentir un leve dolor de cabeza, una cosa muy extra\u00f1a en m\u00ed, y ella gentilmente me pas\u00f3 el vasito de vidrio.\u00a0 Me lo unt\u00e9 con mucho cuidado y cierta aprehensi\u00f3n, ya que el traje que ten\u00eda puesto era de lino celeste y una gota de aceite se hubiera visto muy mal.<\/p>\n<p>Eso fue todo.<\/p>\n<p>Anoche est\u00e1bamos en el bar tomando tequila con el poeta.\u00a0 Ella estaba sentada al lado m\u00edo, a mi izquierda.\u00a0 De repente dijo que se marchaba a su habitaci\u00f3n porque se sent\u00eda muy cansada y que ten\u00eda dolor.\u00a0 Yo no sab\u00eda nada de ella y le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfQuer\u00e9s que ma\u00f1ana te haga el Reiki?\u201d\u00a0 Y ella me respondi\u00f3: \u201cMe encantar\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Le realic\u00e9 la sesi\u00f3n esta ma\u00f1ana con una m\u00fasica que ella ten\u00eda grabada en su I-Pod.\u00a0 Una m\u00fasica que no me inspiraba tanto, entre ellas hab\u00eda una sinfon\u00eda de Mozart, mezclada con el tema del Titanic y otras melod\u00edas.\u00a0 La m\u00fasica es importante en la sesi\u00f3n.\u00a0 Cuando terminamos estaba muy relajada y me regal\u00f3 sus libros de poes\u00eda que son bell\u00edsimos.\u00a0 Tambi\u00e9n una cadena de\u00a0 una mariposa que ella misma me colg\u00f3 en el cuello.\u00a0 Me produjo mucho sentimiento la cara infantil de ella y sus grandes ojos \u00e1rabes.\u00a0 La mariposa que me regal\u00f3 es igual a la que Berlusconi les regala a sus amantes j\u00f3venes.\u00a0 Con eso se distinguen ellas.\u00a0 Qu\u00e9 casualidad.<\/p>\n<p><strong>Noche:\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Antes de irnos todos al Teatro del Estado de Xalapa nos sentamos a esperar en el lobby del Hotel a que llegaran los veh\u00edculos que nos llevar\u00edan hasta all\u00e1.\u00a0 Lina estaba elegant\u00edsima con un cintillo en la cabeza.\u00a0 El poeta igual que siempre.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 algo en la tarde que no tiene explicaci\u00f3n.\u00a0 Ten\u00eda una cita con el periodista espa\u00f1ol Juan Carlos Ruiz que desde que llegu\u00e9 me est\u00e1 esperando para hacerme una entrevista y no hemos tenido el tiempo.\u00a0 Hab\u00edamos quedado a las cinco.\u00a0 Despu\u00e9s de almuerzo me fui a descansar y a dormir un poco, hoy era el \u00faltimo d\u00eda y en la noche nos tocaba un intenso ajetreo de emociones probablemente muy fuertes.\u00a0 \u00a1Parecer\u00eda que vivo cada d\u00eda como tres d\u00edas en uno!<\/p>\n<p>Esper\u00e9 que fueran las cinco y Juan Carlos no se apareci\u00f3 ni me llam\u00f3 y lo que hice fue llamarlo a su habitaci\u00f3n que es la n\u00famero 278 y quedaba en el mismo pasillo que la m\u00eda. \u00a0El tel\u00e9fono son\u00f3 y esper\u00e9 un segundo para ver si contestaba, no estaba.\u00a0 De repente respondi\u00f3 una voz infantil como de ultratumba y al parecer desesperada: \u201cOye, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s?\u00a0 \u00a1Buenos d\u00edas!\u00a0 \u00bfQu\u00e9 se te apetece?\u00a0 \u00a1V\u00e1monos a desayunar!\u00a0 \u00a1V\u00e1monos a desayunar!\u00a0 \u00a1Hazme caso, por favor hazme caso!\u00a0 Hazme una llamada cuando escuches \u00e9ste mensaje\u00a0 \u00a1Gracias, muchas gracias, gracias!\u201d<\/p>\n<p>La voz del ni\u00f1o se tranquiliz\u00f3 un poco cuando dijo: \u201cHazme una llamada cuando escuches este mensaje.\u201d<\/p>\n<p>Pens\u00e9 que era una broma de mal gusto y colgu\u00e9 el tel\u00e9fono para volver a marcar el n\u00famero.\u00a0 Esper\u00e9 cinco minutos.\u00a0 Me sali\u00f3 la misma voz.\u00a0 Escuch\u00e9 de nuevo el mensaje y entonces colgu\u00e9 otra vez, llam\u00e9 otra vez y le dije a la Antonina que escuchara lo que dec\u00eda el tel\u00e9fono.\u00a0 Ella se qued\u00f3 horrorizada m\u00e1s que yo e hizo que volvi\u00e9ramos a llamar y llamar.<\/p>\n<p>Me puse nerviosa, asustada y tuve miedo, me imagin\u00e9 algo sobrenatural. La Antonina se puso furiosa y le grit\u00f3 a la voz que dejara de joder.<\/p>\n<p>Me fui a la recepci\u00f3n y se lo comuniqu\u00e9 a la se\u00f1orita que inmediatamente marc\u00f3 el n\u00famero y se qued\u00f3 muda despu\u00e9s de o\u00edrlo.\u00a0 En esos momentos me fui otra vez a mi habitaci\u00f3n y despu\u00e9s de cinco minutos recib\u00ed la llamada de Juan Carlos disculp\u00e1ndose por el retrazo y el incumplimiento.<\/p>\n<p>Entonces le dije que desde su habitaci\u00f3n estaba contestando la voz de un ni\u00f1o y que llamara desde el tel\u00e9fono de la recepci\u00f3n para que lo confirmara y que me llamara otra vez.<\/p>\n<p>Esper\u00e9 a que me llamara mirando asustada a la Antonina que ten\u00eda los ojos de fuera.\u00a0 Momentos despu\u00e9s me llam\u00f3 Juan Carlos dici\u00e9ndome que estaba aterrorizado.\u00a0 Le dije que viniera a mi habitaci\u00f3n para que prob\u00e1ramos desde aqu\u00ed e inmediatamente vino y llamamos otra vez.<\/p>\n<p>\u00c1ngel estaba presente y entonces intervino dici\u00e9ndonos que nos olvid\u00e1ramos del problema que seguramente era un desperfecto t\u00e9cnico y que no pod\u00edamos en estos momentos concentrarnos en estas cosas habiendo tanto que hacer.\u00a0 Ellos est\u00e1n trabajando mucho en todo el evento.<\/p>\n<p>En el momento en que estaba hablando con Juan Carlos, \u00e9l me mira a los ojos y me dice que me tiene que decir algo. \u201c\u00bfS\u00ed?, \u00bfqu\u00e9 es?\u201d\u2013le digo yo.<\/p>\n<p>\u201cEs que a las cinco de la tarde a la hora que me llamaste Lina me estaba leyendo las cartas y me estaba diciendo que en mi vida aparecer\u00eda un ni\u00f1o del cual tendr\u00e9 que hacerme cargo y que depender\u00e1 mucho de m\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>Los t\u00e9cnicos del hotel trataron toda la tarde de quitar la voz del tel\u00e9fono y no pudieron hacerlo.\u00a0 Todos los hu\u00e9spedes entonces se dieron cuenta y pasaban por el tel\u00e9fono de la recepci\u00f3n para escuchar la voz del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Nos fuimos al Teatro y entramos cuando el espect\u00e1culo hab\u00eda iniciado.\u00a0 Me sent\u00e9 junto a Lina.\u00a0 Sent\u00ed que la conoc\u00eda desde hace miles de a\u00f1os.\u00a0 A mitad de la funci\u00f3n cuando est\u00e1bamos concentradas en la m\u00fasica del escenario su I-Pod se encendi\u00f3 solo y la canci\u00f3n que sali\u00f3 fue la del tema del Titanic con la cual le hab\u00eda realizado la sesi\u00f3n del Reiki.\u00a0 Los I-Pod no se pueden encender solos porque necesitan un c\u00f3digo para encenderse.\u00a0 No dijimos nada.<\/p>\n<p>Al final del espect\u00e1culo teatral cantaron otra vez Carlos Mej\u00eda Godoy y \u201cLos de Palacag\u00fcina\u201d.\u00a0 La canci\u00f3n final fue\u00a0<em>Nicaragua Nicarag\u00fcita<\/em>\u00a0y nos hicieron subir a todos al escenario con el poeta en el centro.\u00a0 Est\u00e1bamos tomados de la mano, el teatro lleno.\u00a0 Llor\u00e9 como nunca en ese escenario.<\/p>\n<p>La cena de clausura fue en una sala del hotel y llegaron los mariachis.\u00a0 Noche mexicana y pasional como todo lo mexicano.\u00a0 Cantamos, bailamos, comimos, hablamos, lloramos.\u00a0 El poeta cant\u00f3\u00a0<em>El rey<\/em>\u00a0con nosotros acompa\u00f1ados de mariachis.\u00a0 Conoc\u00ed a Elsa, la esposa de V\u00edctor.<\/p>\n<p>En la recepci\u00f3n nos dijeron que no hab\u00edan podido quitar la voz del ni\u00f1o.\u00a0 A las tres de la madrugada todav\u00eda lo est\u00e1bamos llamando.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana nos vamos.\u00a0 \u00a1Qu\u00e9 tristeza!<\/p>\n<p><strong>S\u00e1bado, Xalapa\u00a0 28 de Marzo 2009<\/strong><\/p>\n<p><strong>Noche, Puerto de Veracruz<\/strong>.<\/p>\n<p>Llegamos a la hora en que todav\u00eda estaba claro y pudimos apreciar la belleza de la ciudad colonial tropical.\u00a0 Tengo un nudo en la garganta ocasionado por tanta humanidad.\u00a0 Recorrimos la carretera a la orilla del mar, me recuerda algo a La Habana esta ciudad.\u00a0 Nos dejaron en este hotel bell\u00edsimo\u00a0 frente al mar\u00a0 y s\u00faper-moderno, para que descans\u00e1ramos un rato, despu\u00e9s nos van a llevar a cenar.<\/p>\n<p>Vimos el mar desde\u00a0 la terraza de la habitaci\u00f3n del poeta. Un mar gris y tempestuoso.<\/p>\n<p>Antes de cenar nos fuimos a la plaza central.\u00a0 El lugar es bell\u00edsimo, es una plaza colonial, espa\u00f1ola, europea.\u00a0 Nos tomamos un aperitivo y luego cenamos en un restaurante de mariscos, Ra\u00fal, V\u00edctor y su esposa Elsa, la Antonina, el poeta, Mauricio y yo.\u00a0 En M\u00e9xico la comida es algo que s\u00f3lo se puede comparar con la comida en Italia.\u00a0 Todo es delicioso e invitante.\u00a0 Sin embargo no puedo m\u00e1s.\u00a0 He comido como una reina.<\/p>\n<p>Cruzando la calle con el poeta despu\u00e9s de estar en la plaza colonial volv\u00ed a ver para atr\u00e1s para que se me quedara grabada en mi memoria esta noche.\u00a0 Los mismos de Solentiname cruzando la calle en la plaza del Puerto de Veracruz.\u00a0 Me sent\u00ed triste por el final de todo pero en el restaurante me reanim\u00e9 otra vez.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana nos vamos, yo para Roma y ellos dos para Nicaragua.\u00a0 Salen temprano y yo un poco m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Nos despedimos.\u00a0 Me desped\u00ed de V\u00edctor y su esposa, ma\u00f1ana voy a desayunar con Ra\u00fal todav\u00eda.\u00a0 Las despedidas no me gustan.<\/p>\n<p>Nos tomamos un trago la Antonina y yo solas en la peque\u00f1a sala del piano bar.\u00a0 Un guitarrista tocaba.\u00a0 Hablamos de su viaje y del m\u00edo.\u00a0 Ella todav\u00eda\u2014pienso\u2013no pod\u00eda creer que yo me marchaba a otro lugar que no era mi pa\u00eds.\u00a0 Tambi\u00e9n yo sent\u00ed algo raro.\u00a0 Hablamos del ni\u00f1o y decidimos llamar otra vez al llegar a la habitaci\u00f3n.\u00a0 Quisimos llamar a la habitaci\u00f3n 278 del Hotel Fiesta Inn para escuchar la voz, pero fue imposible.\u00a0 Algo nos impidi\u00f3 realizar la llamada.<\/p>\n<p><strong>Madrugada:<\/strong><\/p>\n<p>Son\u00f3 el despertador y la Antonina salt\u00f3 de la cama a las cuatro de la ma\u00f1ana como un mu\u00f1eco de cuerda.\u00a0 Ten\u00eda todo listo, sus maletas, su cartera, sus encargos.\u00a0\u00a0 La habitaci\u00f3n est\u00e1 que es un hielo por el aire acondicionado.\u00a0 No dije nada en los instantes en que se prepar\u00f3 para irse, cerr\u00e9 los ojos apret\u00e1ndolos.\u00a0 Fue todo rapid\u00edsimo.\u00a0 Me envolv\u00ed m\u00e1s para no sentir un fr\u00edo peor con el adi\u00f3s tan cruel, porque ella regresa a mi pa\u00eds y yo voy hacia otro que no es el m\u00edo.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 en silencio debajo de las s\u00e1banas haci\u00e9ndome la dormida.\u00a0 Se acerc\u00f3 para saludarme y darme un beso. Fing\u00ed dormir, como si no le daba importancia al momento.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n arrastrando su valija hacia la habitaci\u00f3n del poeta, a llamarlo.\u00a0 \u00c9l estaba ya listo.\u00a0 Pasaron los dos por aqu\u00ed frente a mi habitaci\u00f3n hablando en voz baja entre ellos, y no me atrev\u00ed a despedirme de \u00e9l.\u00a0 Escuch\u00e9 el ruido triste de las ruedas de las dos valijas y la voz de la Antonina que qui\u00e9n sabe qu\u00e9 le dec\u00eda, y escuch\u00e9 los murmullos del poeta tambi\u00e9n.\u00a0 Quise concentrarme en m\u00ed y me cubr\u00ed nuevamente.\u00a0 Sent\u00eda m\u00e1s fr\u00edo que nunca.<\/p>\n<p>Termin\u00e9 mi bordado frente al mar, en el Puerto de Veracruz, en el fr\u00edo\u00a0<em>hi-tech\u00a0<\/em>de un hotel, extranjera como siempre, con las l\u00e1grimas reprimidas y tratando de imaginarme la Tierra fr\u00e1gil,\u00a0 suspendida en el cielo para calentarme, escuchando el ruido sordo y met\u00e1lico del ascensor cuando sube y se detiene para luego bajar y llevarse a alguien que uno ama.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/conexosdotorg.files.wordpress.com\/2012\/11\/celina-moncada.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/conexosdotorg.files.wordpress.com\/2012\/11\/celina-moncada.jpg?w=547\" alt=\"\" \/><\/a><\/p>\n<p>Celina Moncada<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivencias, experiencias y reflexiones de una sandinista se reflejan en Diario prohibido de la escritora nicarag\u00fcense Celina Moncada, libro editado por la Universidad Veracruzana que se presentar\u00e1 este viernes 7 de diciembre a las 19:00 horas en el Museo de Antropolog\u00eda de Xalapa con los comentarios del rector de la UV, Ra\u00fal Arias Lovillo, el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":505,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-991","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-boletines"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/505"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/991\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/sea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}