{"id":455,"date":"2019-02-21T07:55:46","date_gmt":"2019-02-21T13:55:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/?p=455"},"modified":"2019-02-21T08:07:47","modified_gmt":"2019-02-21T14:07:47","slug":"el-carnaval-de-los-veracruzanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/2019\/02\/21\/el-carnaval-de-los-veracruzanos\/","title":{"rendered":"El carnaval\u2026 \u00bfde los veracruzanos?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Texto preparado para el conversatorio que<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">sobre el Carnaval organiz\u00f3 el IVEC el<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">pasado 20 de febrero de 2019<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gui\u00f1os desde la memoria<\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo que cuando un amigo regresaba al barrio de mi pueblo durante los d\u00edas de carnaval, no dejaba de sorprender que se perdiera -por decisi\u00f3n propia-, de una fiesta que para entonces solo conoc\u00edamos de o\u00eddas. Las razones, entre otras, era que no le gustaba la cantidad de gente que arribaba a Veracruz; de all\u00ed que cuando llegamos a estudiar a mediados de los 80, los d\u00edas de carnaval eran de fiesta, para salirse desde la ma\u00f1ana y devolvernos a casa, entrada la madrugada.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/WhatsApp-Image-2019-02-19-at-8.07.08-AM.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-456\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/WhatsApp-Image-2019-02-19-at-8.07.08-AM-300x194.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/WhatsApp-Image-2019-02-19-at-8.07.08-AM-300x194.jpeg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/WhatsApp-Image-2019-02-19-at-8.07.08-AM-768x497.jpeg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/WhatsApp-Image-2019-02-19-at-8.07.08-AM-1024x662.jpeg 1024w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/WhatsApp-Image-2019-02-19-at-8.07.08-AM.jpeg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Para entonces, los paseos eran por las arterias principales del centro de la ciudad: Independencia, Montesinos, 5 de Mayo, para terminar en D\u00edaz Mir\u00f3n. Al final de aquellos paseos, quedarse en el Z\u00f3calo a seguir el revent\u00f3n era una suerte de cereza en el pastel, pues por la noche invariablemente los bailes al aire libre en alguna de las calles del primer cuadro de la ciudad o las discos improvisadas en la Plaza de Armas, daban el cerraj\u00f3n a cada uno de los d\u00edas que duraba esta festividad.<\/p>\n<p>Ya sobre los 90, vendr\u00eda el primer Carnaval veracruzano ,donde otros actores comenzaron a tener presencia y, en muchos casos, injerencia: vino aquel carnaval conmemorativo del <em>Encuentro de dos mundos<\/em>, donde -si la memoria no me falla- toc\u00f3 a Yuridia Valenzuela Canseco, ser la reina de esta fiesta all\u00e1 en lejano 1993. Con \u00e9l, <em>Televisa<\/em> y Ra\u00fal Velasco contribuyeron a redise\u00f1ar el trayecto de los paseos de carros aleg\u00f3ricos. El paseo de carnaval, sali\u00f3 del ensimismamiento municipal, para trazar una ruta que lo llev\u00f3 a hermanarse con Boca del R\u00edo, al decidirse el recorrido por todo el bulevar costero hasta concluir hoy d\u00eda en Plaza Mocambo.<\/p>\n<p>Los vientos de la modernidad trajeron como resultado la expropiaci\u00f3n de una festividad m\u00e1s bien dom\u00e9stica para convertirla en un Carnaval con derecho para ser explotado comercialmente. Si con Ra\u00fal Velasco ya se conoc\u00eda el Carnaval de Mazatl\u00e1n allende las fronteras, porqu\u00e9 no hacerlo con el veracruzano.<\/p>\n<p>Y s\u00ed, a partir de aquel momento, el carnaval dej\u00f3 de ser el de la gente del puerto, de sus barrios y colonias, para comenzar a ser del for\u00e1neo, la empresa y el dinero. La comercializaci\u00f3n a trav\u00e9s de la venta al mejor postor del espacio urbano: a las cerveceras y refresqueras, se le sum\u00f3 la expropiaci\u00f3n del derecho a ver desfilar comparsas y carros aleg\u00f3ricos, con la invenci\u00f3n del comercio de gradas. El desarrollo urbano, las empresas tur\u00edsticas y los prestadores de servicios para el entretenimiento y la diversi\u00f3n, pronto vieron en esta festividad un nicho para comerciar no \u00fanicamente con la alegr\u00eda del jarocho y sus visitantes, sino tambi\u00e9n con la memoria y la historia de buena parte de sus habitantes. He aqu\u00ed que el Carnaval comenz\u00f3 a desdibujarse en su matriz primordial: ser una fiesta de y para los veracruzanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De la fiesta de la carne a la regulaci\u00f3n mercantil<\/strong><\/p>\n<p>En poco se parece este llamado \u201cCarnaval m\u00e1s alegre del mundo\u201d, al que recuerdo cuando llegu\u00e9 a estudiar al puerto. Muy poco queda del papel que jugaban en la organizaci\u00f3n la municipalidad y la ciudadan\u00eda como el protagonismo de los barrios, las colonias, las unidades habitacionales, incluso las casas comerciales locales que para entonces y como patrocinadores, se destacan por el \u201capoyo\u201d que brindaban a una fiesta del pueblo.<\/p>\n<p>Con el neoliberalismo lleg\u00f3 el r\u00e9gimen de la concesi\u00f3n y el comercio. El espacio p\u00fablico y la imagen urbana fueron trasmutando poco a poco, para convertirse en una suerte de <em>ring side<\/em>, por el tipo de confrontaci\u00f3n y de tensiones que comenz\u00f3 a observarse durante la organizaci\u00f3n y la puesta en marcha de la fiesta de la carne. Las reinas, los reyes y la corte infantil tuvieron que aprender a dise\u00f1ar modelos de negocio para obtener los fondos necesarios que los convirtieran en majestades de esta fiesta: el \u00abboteo\u00bb no bast\u00f3, ahora el compadrazgo tambi\u00e9n opera a favor de alg\u00fan congraciado, para poder sumar los miles de pesos que debe reunir quien quiera acceder al trono como reina o rey de la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>C\u00f3mo olvidar aquel a\u00f1o cuando el barrio de <em>La Huaca<\/em> reclam\u00f3 con fervor hist\u00f3rico y una memoria recobrada, la zona o el espacio urbano que consideraron como \u201cpropio\u201d, para que se le condonara el pago de gradas o sillas\u00a0 que estar\u00edan situadas en las \u201czonas de su dominio\u201d, de lo contrario amenazaron con no participar con sus comparsas; lo que supondr\u00eda una tragedia para la fiesta, pues si algo tiene este barrio, es un profundo v\u00ednculo no s\u00f3lo con el carnaval sino con la propia ciudad.<\/p>\n<p>Si es aquel 1925 la fecha que se reconoce como<a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/descarga-1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-457\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/files\/2019\/02\/descarga-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"282\" height=\"179\" \/><\/a>\u00a0el inicio formal o institucional del carnaval tal cual lo conocemos ahora, pues se instal\u00f3 el primer comit\u00e9 para su organizaci\u00f3n, lo cierto es que la historia se puede remontar hasta siglos atr\u00e1s, con la entonces llamada <em>Fiesta de las mascaras<\/em>, evento relacionado con el paseo enmascarado de quienes por la noche participar\u00edan en un baile de disfraces, trayecto que era celebrado por curiosos que desde la calle o sus balcones ve\u00edan un paseo festivo.<\/p>\n<p>Pero ser\u00eda hacia finales del XX cuando la celebraci\u00f3n primigenia observar\u00eda una cambio sustancial. A los organizadores tradicionales, se le sumar\u00edan las empresas, la clase pol\u00edtica, sindical y el monopolio televisivo. Hoy d\u00eda, estamos ante una celebraci\u00f3n que aglutina formas diferentes de vivir esta fiesta de goce y placer que antecede a la cuaresma y sus d\u00edas de guardar: cuerpos, ritmos, vestimentas, configuran un paisaje urbano, donde lo que importa es lo que se puede hacer visible, en las tribunas, a lo largo del paseo, como en los r\u00edos de gente, un <em>marem\u00e1gnum<\/em> humano que, en sus rostros o atuendos; sus formas de hablar y de andar; sus pausas y silencios, revelan un otro que ha llegado ante la apremiante oportunidad de vivir unos d\u00edas en los m\u00e1rgenes de lo posible o permisible.<\/p>\n<p>Si por algo se viene diferenciando el carnaval de Veracruz en los \u00faltimos a\u00f1os, es por la distinci\u00f3n de quienes llegan de otros estados para sumarse a una algarab\u00eda social que ha visto vulnerada o trastocada la esencia de esta fiesta, pero que no renuncia a su gozo, disfrute y placer; no obstante, tambi\u00e9n parece distinguirse y diferenciarse en cuanto a los grupos sociales que renuncian a ese sentido de seguir perteneciendo a una fiesta reinventada con el tiempo. Lo digo, porque no son pocos los habitantes que aprovechamos esos d\u00edas para salir de la ciudad, al asumir la ausencia de un sentido de pertenencia frente a una festividad que se piensa cada vez m\u00e1s ajena y lejana.<\/p>\n<p>Si ayer se hablaba de \u201cfestejantes invisibles\u201d para hacer referencia a aquellos personajes que engalanaban, desde los m\u00e1rgenes de la institucionalizaci\u00f3n y su propia autonom\u00eda, los paseos del carnaval, hoy es pr\u00e1cticamente imposible, si se considera que no s\u00f3lo las transmisiones por radio, televisi\u00f3n e internet favorecen la difusi\u00f3n de ceremonias o paseos, sino porque las redes sociales han pasado a convertirse en lugares de la presentaci\u00f3n, exposici\u00f3n o exhibicionismo, representaci\u00f3n as\u00ed como la distribuci\u00f3n de contenidos, para confirmar que se estuvo all\u00ed, que se visit\u00f3 o vivi\u00f3 en pleno el carnaval veracruzano. C\u00f3mo olvidar aquella imagen de dos hombre en apariencia viril que se dejaron atrapar por el deseo y las ganas, para compartir una imagen son muestra un beso fogoso en las tribunas, mientras la gente festeja el paseo de carnaval.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfEntonces esta fiesta de la carne, del placer y del goce de qui\u00e9n es?<\/p>\n<p>Si bien es cierto se organiza y recrea en las calles y rincones de la ciudad y puerto de Veracruz, pareciera ser que esta fiesta deviene en una nueva forma de lo for\u00e1neo y lo otro. M\u00e1s all\u00e1 del patrocinio que las comparsas llegan a conseguir, lo cierto es que las manos de la iniciativa privada, la empresa, la gesti\u00f3n municipal, el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico, administra, controla y regula las formas en que el placer y el deseo se manifiesta en esta fiesta jarocha.<\/p>\n<p>Si la cultura y la identidad del veracruzano porte\u00f1o pasa por formas y f\u00f3rmulas complejas para constituirse, el carnaval deviene dispositivo estrat\u00e9gico para dimensionar la nueva agenda, los otros itinerarios, las novedosas agencias y emergentes personajes que est\u00e1n caracterizando una festividad que en la narrativa oficial se asegura nos sigue perteneciendo, pero que en las pr\u00e1cticas y h\u00e1bitos observados en las 2 \u00faltimas d\u00e9cadas, tradiciones y costumbres propias de esta festividad han sido trastocadas con un af\u00e1n neoliberal que antepone la condici\u00f3n del sujeto y la construcci\u00f3n o administraci\u00f3n de su cuerpo, al dinero y el negocio. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=4H_-2XQaa5A\">Este es el carnaval de Veracruz hoy.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto preparado para el conversatorio que sobre el Carnaval organiz\u00f3 el IVEC el pasado 20 de febrero de 2019 &nbsp; Gui\u00f1os desde la memoria Recuerdo que cuando un amigo regresaba al barrio de mi pueblo durante los d\u00edas de carnaval, no dejaba de sorprender que se perdiera -por decisi\u00f3n propia-, de una fiesta que para&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1304,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-455","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miblog"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1304"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/455\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/geaguirre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}