{"id":349,"date":"2016-02-15T13:53:41","date_gmt":"2016-02-15T19:53:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/?p=349"},"modified":"2016-04-19T14:13:10","modified_gmt":"2016-04-19T19:13:10","slug":"caligrafia-de-la-violencia-un-abc-del-narco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/2016\/02\/15\/caligrafia-de-la-violencia-un-abc-del-narco\/","title":{"rendered":"Caligraf\u00eda de la violencia. Un ABC del narco"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt\"><em>Caligraf\u00eda<\/em> <em>de la violencia<\/em> genera una reflexi\u00f3n relacionada a su estilo francamente dislocado. La estructura criptogr\u00e1fica de su autor Luis Enrique Rodr\u00edguez Villalvazo, su abierta falta de secuencia lineal, obliga a saltarse la envoltura de la tradicional narrativa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">En otros textos se plantean inicio, desarrollo y final, y aqu\u00ed, simplemente, se omite esa decisi\u00f3n sint\u00e1ctica por otra que se articula m\u00e1s al diccionario y al glosario (aunque, dicho sea de paso, en lo personal la disecci\u00f3n de Luis Enrique me evoc\u00f3 los cr\u00e9ditos de la pel\u00edcula <em>Seven<\/em>, del director David Fincher).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;line-height: 19.3333px\">En todo caso la abrupta separaci\u00f3n tem\u00e1tica de <\/span><em>Caligraf\u00eda<\/em> <em>de la violencia <\/em><span style=\"font-size: 10pt;line-height: 19.3333px\">te instala en una suerte de filosof\u00eda por aquello del reparo, de la circularidad como m\u00e9todo para entender la complejidad de las cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">S\u00ed, \u00bfcomo filosof\u00eda del lenguaje criminal?, tal vez; \u00bfacaso obliga a desmontar los empalmes culturales de los que habla Luis Enrique cuando un lenguaje, como el del narcotr\u00e1fico, se traslapa desde la penumbra de la nota roja y los corridos para posicionarse como dominante? Tal vez tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Lo que, ni duda cabe, es que estamos de cara a una novedad de los estudios del discurso, entendido este como un espacio de interacci\u00f3n social, en donde las palabras son el reflejo de un contexto sociopol\u00edtico. Y en la muestra espec\u00edfica de M\u00e9xico, se trata de un contexto de aut\u00e9ntico terror.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/02\/ABC-del-narco.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-494 alignleft\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/02\/ABC-del-narco.jpg\" alt=\"ABC del narco\" width=\"200\" height=\"252\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><strong>Libertinaje y totalitarismo<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Resulta, como todo, parad\u00f3jico que las premisas que asaltan los miedos por un sistema totalitario, terminen hoy d\u00eda revirti\u00e9ndose sobre un sector intelectual victimizado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Durante periodos muy especiales, acentuados por los cambios de siglo o ante la penuria que provocan los conflictos b\u00e9licos de mayor escala, se activa la alarma por el control absoluto de los gobiernos totalitarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">El principal sentimiento paranoico brota frente al control de una tiran\u00eda en el poder. Esta \u00e9lite en el poder es capaz de ministrar la informaci\u00f3n y el lenguaje de tal manera, que es a trav\u00e9s de la censura como opaca cualquier manifestaci\u00f3n de resistencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">A la subversi\u00f3n poco espacio le cede el r\u00e9gimen totalitario, por lo que pocas probabilidades de posicionar su discurso tiene aquella. La censura, la decisi\u00f3n de qu\u00e9 es lo que se permite decir, el bloqueo de las libertades de expresi\u00f3n, son el principal muro que habr\u00eda que derrumbar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Por ello, novelas de la ciencia ficci\u00f3n de mitad del siglo pasado atribuyeron demasiado poder al lenguaje. Los cl\u00e1sicos de George Orwell <em>1984<\/em> y <em>Fahrenheit 451<\/em> de Ray Bradbury podr\u00edan ubicarse en esta l\u00f3gica del control informativo y ling\u00fc\u00edstico. Alg\u00fan derivado de esta fuente de poder lo hallamos en <em>Un mundo feliz<\/em> de Aldous Huxley y en <em>La naranja mec\u00e1nica<\/em> de Anthony Burgess.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Pero en la etapa contempor\u00e1nea, como el libro de Rodr\u00edguez Villalvazo lo evidencia, ya no estamos alarmados por el silencio ni por la censura totalitaria, sino que estamos alarmados precisamente por lo contrario: por el libertinaje informativo y por la desmesura ling\u00fc\u00edstica (la novela <em>Pureza<\/em> de Jonathan Franzen trata precisamente dicho tema: la filtraci\u00f3n y la calidad de la informaci\u00f3n).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Los aparatos ideol\u00f3gicos del estado en el enfoque de Louis Althusser transitaron a los aparatos hegem\u00f3nicos de Antonio Gramsci, pero en la actualidad parece insuficiente hablar de hegemon\u00eda conforme se desatan los demonios del lenguaje y se comprueba un anarqu\u00eda total, como un caballo desbocado, de la informaci\u00f3n que se desprende no s\u00f3lo de las \u00e9lites de poder sino tambi\u00e9n de los diversos grupos perif\u00e9ricos a los que se suman los famosos poderes f\u00e1cticos.\u00a0<span style=\"line-height: 23.2px\">De eso, de eso trata <\/span><em>Caligraf\u00eda de la violencia<\/em><span style=\"line-height: 23.2px\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/02\/Seven.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-495 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/02\/Seven-300x168.jpg\" alt=\"Seven\" width=\"350\" height=\"196\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><strong>Realidad descoyuntada<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Ojal\u00e1 se equivoque Luis Enrique Rodr\u00edguez Villalvazo al afirmar en su libro <em>Caligraf\u00eda de la violencia<\/em> que, sobre una realidad descoyuntada e inconexa derivada de la guerra al narcotr\u00e1fico, se haya construido e instituido en M\u00e9xico un paradigma cuyo r\u00e9gimen visual est\u00e9 soportado en el tremendismo y la banalizaci\u00f3n de los excesos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">S\u00ed, una suerte de magma ic\u00f3nico -entendido este como la serie de estereotipos que facilitan un primer momento b\u00e1sico de comunicaci\u00f3n-, que se extiende por todo el terreno social desplazando hasta el fondo algunos elementos que sosten\u00edan el antiguo r\u00e9gimen visual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">R\u00e9gimen pasado mucho m\u00e1s pudoroso que el contempor\u00e1neo al mostrar la violencia, m\u00e1s bien en la vena de la insinuaci\u00f3n y el amague que se extendieron despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial y que duraron pr\u00e1cticamente el casi medio siglo de la Guerra Fr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Rodr\u00edguez Villalvazo, en todo caso, nos estar\u00eda insinuando una cat\u00e1strofe moral con consecuencias nefastas. El discurso de la violencia, el terror que emana con su carga extra significativa, es caldo de cultivo diario, cotidiano, a trav\u00e9s de unos medios masivos de comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n que dan carta de naturalizaci\u00f3n a los bizarros y espeluznantes relatos que giran alrededor de la violencia criminal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">La naturalizaci\u00f3n de la violencia, seg\u00fan este aserto, ya est\u00e1 en marcha y ni siquiera las instituciones o m\u00ednimo la trama que se difunde como versi\u00f3n oficial y\/o correctamente pol\u00edtica tienen la fuerza para transformarse en hegem\u00f3nica e impedir que pulule la especie da\u00f1ina para la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Dice Rodr\u00edguez Villalvazo: \u201ces todo el pa\u00eds donde se escarifican estos signos, que han pasado de ser un acontecimiento para constituirse en una se\u00f1al de un nuevo r\u00e9gimen visual, que a fuerza de la exhibici\u00f3n de la muerte, del dolor, del miedo, en sus m\u00e1s diversas formas, acaba domesticando una realidad ca\u00f3tica, imprevisibles y en muchos casos, intolerable\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">En efecto, ojal\u00e1 se equivoque Rodr\u00edguez Villalvazo, pero a decir por este rompecabezas que es <em>Caligraf\u00eda de la violencia<\/em>, donde todo tiene una habitaci\u00f3n asegurada: motes ins\u00f3litos de jefes de c\u00e1rteles, el sicariato como modo de vida express, una impresionante red de c\u00e1rteles que durante dos generaciones han crecido y se han bifurcado en 25 mafias peor que una hidra, parece que Luis Enrique no err\u00f3 al concursar en un solo sitio, como lo es el libro de marras, una arbitrariedad pasmosa de hechos, personajes y cultura, y cuya separaci\u00f3n permite una distancia reflexiva que va de lo micro a lo macro y viceversa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">No, por desgracia le asiste raz\u00f3n a Rodr\u00edguez Villalvazo al visibilizar esta cultura del narcotr\u00e1fico, y est\u00e1 en su leg\u00edtimo derecho de diferir a los relatos period\u00edsticos y literarios que se suman en cantidades extremas desde novelas como <em>El poder del perro<\/em> de Don Wislow hasta una larga lista de piezas surgidas del oficio de los medios en el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">(Para entender el origen del narcotr\u00e1fico y sus v\u00ednculos con el poder en M\u00e9xico, recomendamos a Anabel Hern\u00e1ndez (2012-A y 2012-B). En lo correspondiente a la transici\u00f3n hegem\u00f3nica de los c\u00e1rteles en la actualidad, ver Jos\u00e9 Reveles (2012). En el caso de testimonios directos sugerimos a Ricardo Ravelo (2012) y Juan Carlos Reyna (2012). Para un panorama hist\u00f3rico de un c\u00e1rtel, ver Jes\u00fas Blancornelas (2012) y Diego Osorno (2012). Y para una radiograf\u00eda del narco a un nivel micro, ver Julio Scherer (2012)).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><strong>Pregnancia del narco<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">El crimen organizado no es un mundo paralelo al desarrollo de las actividades cotidianas de M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Lo que afirma el experto en narcotr\u00e1fico Edgardo Buscaglia, en el sentido de que es imperioso incautar el patrimonio del crimen organizado para frenar su avance sist\u00e9mico (Mendivil, 2011), permite asegurar que s\u00ed, el crimen organizado funciona ya dentro de un sistema <em>lavando<\/em> su dinero en cuando menos diez sectores productivos, con la adquisici\u00f3n de inmuebles en zonas de lujo y hasta con la puesta en marcha de empresas constructoras (Yamashiro, 2010).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Hay un marco referencial que explica el valor excedente negativo de los narcotraficantes en el cine mexicano. Hay una carga aleg\u00f3rica simb\u00f3lica clasista en contra de los narcos cuya base se localiza en el cine chicano, en el cine de la frontera y en el cine de narcos, sobre todo el cine de las d\u00e9cadas de los ochenta y noventa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Y a ello se suma la misma cultura del narcotr\u00e1fico escondida en una subcultura a consecuencia de esa alegor\u00eda negativa hist\u00f3rica, donde un cine serie B \u2013de bajo presupuesto con sus consabidas repercusiones estil\u00edsticas denigrantes-, la m\u00fasica de los corridos y el video home son los pilares de la representaci\u00f3n estereotipada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">En cambio, el periodismo escrito, ya sea a trav\u00e9s de peri\u00f3dicos y\/o de libros \u2013v\u00e9ase la colecci\u00f3n que edita la prestigiosa revista mexicana <em>Proceso<\/em>-, y la literatura han cumplido en mayor o menor medida con el registro de la cultura del narco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Esta pregnancia del narcotr\u00e1fico en nuestra vida social ha tra\u00eddo nefastas consecuencias que permean todo el corpus cotidiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Hay, por supuesto, una cultura en torno al narcotr\u00e1fico y en general referida al trasiego de drogas, a la impunidad con que se opera, el cinismo de sus inversiones, la estulta complicidad de los pol\u00edticos y la vesania que se instala como discurso negociador en la b\u00fasqueda del equilibrio de lo que ellos llaman plazas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Esta cultura del narco trae consigo entonces m\u00fasica, contenidos audiovisuales, leyendas en Internet, periodismo, novela, pl\u00e1stica, en fin, una serie de expresiones de ra\u00edz diversa que son moneda corriente a trav\u00e9s de los medios masivos de comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n de la etapa globalizadora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Todo implica que dichas expresiones, as\u00ed sean espont\u00e1neas como transformadas en est\u00e9tica, tienen una serie de significados que se van montando en el magma de significados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Quiere decir que estos significantes que aparecen de forma simult\u00e1nea en varios resquicios, cobran fuerza frente a la vor\u00e1gine significativa que implica lo expresado. Es mucha la fuerza significativa de lo narco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Por ello es que estamos hablando de una nueva sem\u00e1ntica que es necesario entender. La novedosa sem\u00e1ntica p\u00fablica demanda un entendimiento en torno al fen\u00f3meno del narcotr\u00e1fico. Y <em>Caligraf\u00eda de la violencia <\/em>abona a su manera a que esta pesadilla descoyuntada e inconexa sea paulatinamente resignificada, porque volver a la t\u00e1ctica del silencio, tampoco ser\u00eda una soluci\u00f3n porque retornar\u00edamos a modelos de sociedad en donde alguien decide por encima del resto que es considerada menor de edad, y ya no, somos ya una sociedad enfrentada a sus poderes y fantasmas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt\">Crimen organizado en M\u00e9xico<\/span><br \/>\n<strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Blancornelas, Jes\u00fas,. 2012, <em>El c\u00e1rtel. Los Arellano F\u00e9lix: la mafia m\u00e1s poderosa en la historia de Am\u00e9rica Latina<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez, Anabel. 2012-A. <em>Los se\u00f1ores del narco. Volumen I.<\/em> M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez, Anabel. 2012-B. <em>Los se\u00f1ores del narco. Volumen II<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n<p>Osorno, Diego Enrique. 2012. <em>El c\u00e1rtel de Sinaloa<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n<p>Ravelo, Ricardo. 2012. <em>Osiel. Vida y tragedia de un capo. Drago, lugarteniente de un c\u00e1rtel mexicano<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n<p>Reveles, Jos\u00e9. 2012.<em> El c\u00e1rtel inc\u00f3modo. El fin de los Beltr\u00e1n Leyva y la hegemon\u00eda del Chapo Guzm\u00e1n<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n<p>Reyna, Juan Carlos. 2012. <em>Confesi\u00f3n de un sicario. El testimonio de Drago, lugarteniente de un c\u00e1rtel m\u00e9xicano<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n<p>Scherer Garc\u00eda, Julio. 2012. <em>La reina del Pac\u00edfico<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo y Proceso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caligraf\u00eda de la violencia genera una reflexi\u00f3n relacionada a su estilo francamente dislocado. La estructura criptogr\u00e1fica de su autor Luis Enrique Rodr\u00edguez Villalvazo, su abierta falta de secuencia lineal, obliga a saltarse la envoltura de la tradicional narrativa. 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