{"id":688,"date":"2016-08-28T02:00:10","date_gmt":"2016-08-28T07:00:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/?p=688"},"modified":"2017-05-04T11:34:08","modified_gmt":"2017-05-04T16:34:08","slug":"almas-sin-conciencia-el-cuentero-de-fellini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/2016\/08\/28\/almas-sin-conciencia-el-cuentero-de-fellini\/","title":{"rendered":"\u00a0Almas sin conciencia: El cuentero de Fellini"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\" style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: 18pt\"><b style=\"line-height: 17.4px\">\u00a0<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><b style=\"line-height: 17.4px\"><a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/ALMAS-SIN-CONCIENCIA-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-690 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/ALMAS-SIN-CONCIENCIA-02-300x235.jpg\" alt=\"ALMAS SIN CONCIENCIA 02\" width=\"314\" height=\"246\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/ALMAS-SIN-CONCIENCIA-02-300x235.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/ALMAS-SIN-CONCIENCIA-02.jpg 482w\" sizes=\"auto, (max-width: 314px) 100vw, 314px\" \/><\/a><\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-size: 14pt\"><strong><span class=\"s1\">Cuando hablamos del director italiano Federico Fellini lo primero que viene a la mente es<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>la obra maestra <i>81\/2<\/i> (1963), su \u00e1lter ego el actor emblem\u00e1tico de las crisis art\u00edsticas Marcelo Mastroniani, Anita Eckberg como due\u00f1a absoluta de la fuente de Trevi, los ojos de Luna de su esposa Giulietta Masina o la fila largu\u00edsima de exuberantes divas que integraron su nimbo est\u00e9tico. <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Sobre todo hablar de Fellini a nivel de contenido implica hablar en torno a una especie de fiesta perenne y azarosa. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Acaso carnaval de la vida es en lo que se transforman sus pel\u00edculas siendo cualquier cosa ya en las madrugadas romanas, corriente o g\u00e9nero imprecisos, incluso surrealistas, pero menos sujetas al canon neorrealista tal y como lo definieron Roberto Rossellini, Vittorio De Sica y Luchino Visconti, fundadores y te\u00f3ricos del movimiento cinematogr\u00e1fico m\u00e1s importante y prol\u00edfico de la Italia postfascista. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Sin embargo no toda la carrera de Fellini tuvo el sello de implosi\u00f3n visual que signific\u00f3 la citada <i>81\/2<\/i>, <i>Boccaccio 70<\/i> (1962), <i>Julieta de los esp\u00edritus<\/i> (1965), <i>Satyricon<\/i> (1969) o <i>La ciudad de las mujeres <\/i>(1980), porque justo antes en su inicio el director italiano s\u00ed comulg\u00f3 con las caracter\u00edsticas del neorrealismo con un tipo de cine m\u00e1s austero, por supuesto menos grandilocuente, y atravesado por una melancol\u00eda que en varias situaciones se volver\u00eda crueldad realista.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Se trata de un periodo inicial donde Fellini rod\u00f3 siete pel\u00edculas despu\u00e9s de haber hecho oficio tras escribir veinte guiones desde 1939 hasta 1950, fecha donde se consigna la realizaci\u00f3n de su \u00f3pera prima <i>Luces de variedades<\/i> (1950).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Quiz\u00e1s de las siete pel\u00edculas que film\u00f3 Federico Fellini en la d\u00e9cada de los cincuenta, en el insistimos menos caudaloso periodo ic\u00f3nico referido del autor de <i>La dolce vita<\/i> (1960), <i>Almas sin conciencia<\/i> o tambi\u00e9n conocida como <i>El cuentero<\/i> (1955), sea la pel\u00edcula menos agraciada y conocida entre el p\u00fablico a\u00fan las suspicaces premisas que propone muy en la vanguardia de su tiempo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Y es menos agraciada porque, desde su curriculum actoral que no es lo mismo llevar en el papel protag\u00f3nico a la citada figura de Mastroniani que al decadente Broderick Crawford como l\u00edder de la banda de estafadores hasta un tono anticlim\u00e1tico que por su brevedad semeja a un cuento, hacen de <i>Almas sin conciencia<\/i> una pieza sui generis para el entorno felliniano.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>\u00a0<\/b><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_689\" aria-describedby=\"caption-attachment-689\" style=\"width: 249px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Dolce-Vita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-689\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Dolce-Vita-300x235.jpg\" alt=\"Dolce Vita\" width=\"249\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Dolce-Vita-300x235.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Dolce-Vita.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-689\" class=\"wp-caption-text\">La dolce vita.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>\u00a0<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Sin lugar para la redenci\u00f3n<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">No es que dicho cine de Fellini ubicado en la d\u00e9cada de los cincuenta omitiera, por ejemplo, la celebraci\u00f3n y se basara en relatos oscuros o pesimistas; empero, el festejo no se convert\u00eda todav\u00eda en el cenit \u2013<i>Almas sin conciencia<\/i> tiene una fiesta de fin de a\u00f1o a la mitad de la trama-, no siempre fue la apoteosis discursiva que s\u00ed lo fue en sus posteriores trabajos sin abandonar los compromisos sociales y pol\u00edticos que toda juventud siempre subraya.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Inclusive sus dos primeras pel\u00edculas, <i>Luces de variedades<\/i> y <i>El jeque blanco<\/i> (1951), ambas estupendas tambi\u00e9n, son m\u00e1s conocidas como mundo Fellini que <i>El cuentero<\/i>; de <i>Luces de variedades<\/i> se destaca que, no obstante que Fellini comparte cr\u00e9ditos en la direcci\u00f3n con Alberto Lattuada, se percibe de inmediato el prop\u00f3sito discursivo de su cine repleto de personajes marginales.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En este panorama <i>Almas sin conciencia <\/i>carece de las cartas credenciales <i>de Los in\u00fatiles<\/i> (1953), <i>La strada<\/i> (1954) y <i>Las noches de Cabiria<\/i> (1957), que dieron lustre de inmediato a la carrera de Fellini. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En las tres mencionadas hay una especie de luz equivalente a la esperanza, de gratificaci\u00f3n a final de cuentas en medio de la miseria y, en cambio, <i>El cuentero <\/i>desecha sin pompa alguna la eventual redenci\u00f3n de una mala acci\u00f3n de vida asimismo en mediode una atm\u00f3sfera de pobreza.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En este sentido vale la pena detenerse en <i>Almas sin conciencia<\/i>, porque estamos frente a la apuesta moral de Fellini m\u00e1s arriesgada dentro de un esquema sint\u00e1ctico api\u00f1ado que semeja una f\u00e1bula negra. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Para la \u00e9poca, a\u00fan frescos los saldos tr\u00e1gicos de la Segunda Guerra Mundial, Fellini se muestra osado y no otorga concesiones de ning\u00fan tipo a un planteamiento y sobre todo el desenlace que pudo verse como incorrecto en <i>Almas sin conciencia <\/i>con una de las secuencias m\u00e1s fr\u00edas sobre dilemas \u00e9ticos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">No era f\u00e1cil para Fellini enfrentarse al excedente positivo que la entelequia pueblo tiene en las representaciones de la cultura de masas, muy fuertemente arraigadas en el imaginario. Es casi por inercia que se dirima cualquier drama a su favor cuando de contrastar se trata, pues en variados ocasiones, si no que la mayor\u00eda, se utiliza la condena clasista de los ricos como una p\u00edldora compensatoria social y pol\u00edticamente hablando.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Almas-sin-conciencia-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-692 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Almas-sin-conciencia-03-229x300.jpg\" alt=\"Almas sin conciencia 03\" width=\"216\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Almas-sin-conciencia-03-229x300.jpg 229w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Almas-sin-conciencia-03-768x1005.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/Almas-sin-conciencia-03-782x1024.jpg 782w\" sizes=\"auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><br \/>\n<\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center\"><span class=\"s1\"><b>Intocable el esp\u00edritu del pueblo<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">El contexto universal fue adverso para historias cuyo centro sea una personaje que eluda la redenci\u00f3n moral, como ocurre con <i>Almas sin conciencia<\/i>. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Si consideramos que el cine en muchos pa\u00edses como en Am\u00e9rica Latina, M\u00e9xico en particular, se hab\u00eda convertido en una masaje para la cultura popular y vuelto estandarte de los estado-naci\u00f3n surgidos de las revoluciones de principios del siglo XX, una apuesta de la naturaleza de Federico en <i>Almas sin conciencia<\/i> se antoja a contracorriente y por dem\u00e1s provocadora.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">La compensaci\u00f3n a nivel de masas se daba en un arte que permit\u00eda esa sanci\u00f3n contra las clases pudientes. Si hab\u00eda un espacio que remediara esas asimetr\u00edas sociales, ese era el cine que ajusticiaba y hasta vengaba de la afrenta a los menos favorecidos por el poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Y la Italia del r\u00e9gimen fascista de Benito Mussolini no estuvo lejos de este cine de escape social y populista, donde brillaban las cintas de epopeyas, las comedias musicales y obras hist\u00f3ricas, pero poco o nada se atend\u00eda de la realidad contempor\u00e1nea como fue el objetivo principal de los neorrealistas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span style=\"line-height: 17.4px\">Federico hab\u00eda escrito antes de <\/span><i style=\"line-height: 17.4px\">Almas sin conciencia<\/i><span style=\"line-height: 17.4px\"> uno de los mejores guiones de su trayectoria: <\/span><i style=\"line-height: 17.4px\">Paisa<\/i><span style=\"line-height: 17.4px\"> (1964), filme dirigido por Rossellini, con quien Fellini colabor\u00f3 en diferentes ocasione<\/span><span style=\"line-height: 17.4px\">s. Fellini le escribi\u00f3 a Rossellini libretos como <\/span><i style=\"line-height: 17.4px\">Roma, ciudad abierta<\/i><span style=\"line-height: 17.4px\"> (1945), <\/span><i style=\"line-height: 17.4px\">El amor<\/i><span style=\"line-height: 17.4px\"> (1948), <\/span><i style=\"line-height: 17.4px\">Francisco, juglar de Dios<\/i><span style=\"line-height: 17.4px\"> (1950) y <\/span><i style=\"line-height: 17.4px\">Europa 51<\/i><span style=\"line-height: 17.4px\"> (1951). Y es que <\/span><i style=\"line-height: 17.4px\">Paisa<\/i><span style=\"line-height: 17.4px\"> tal vez sea lo m\u00e1s granado entre los guiones de Fellini con una versi\u00f3n cruda de la Italia de la postguerra.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">A mi gusto en <i>Almas sin conciencia<\/i>, modera Fellini a la perfecci\u00f3n los dilemas \u00e9ticos de Augusto, el l\u00edder de la banda, y nunca da el giro posiblemente esperado del arrepentimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Pienso en contraste con el espl\u00e9ndido discurso narra<a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/FELLINI-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-694 alignleft\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/FELLINI-02-300x201.jpg\" alt=\"FELLINI 02\" width=\"315\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/FELLINI-02-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/FELLINI-02.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/><\/a>tivo del director alem\u00e1n Fritz Lang, que subordina el mensaje de sus cintas a una correcci\u00f3n pol\u00edtica colectiva. <i>Los verdugos tambi\u00e9n mueren<\/i> (1943), era precisamente un homenaje al pueblo checoslovaco humillado por las imposiciones nazis, o <i>M, el vampiro de D\u00fcsseldorf<\/i> (1931) que en su conclusi\u00f3n muestra una voz comunal que enjuicia al criminal obseso.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Fellini no cede a esta v\u00e1lida decisi\u00f3n de inclinarse hacia una posici\u00f3n de defensa a ultranza del pueblo que hizo Lang. En todo caso la narrativa de Fellini se concentra en la vacuidad de los timadores y la levedad de los sentimientos de culpa. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Se entiende el desaf\u00edo \u00e9tico que propone Woody Allen en <i>Cr\u00edmenes y pecados<\/i> (1989), donde la disyuntiva de la culpa del escritor ruso Dostoyevski se vuelve inoperante para entender la complejidad de la condici\u00f3n humana. Pero lo de Allen se da en una \u00e9poca donde permea una cierta licencia para enunciar precisamente el fin de la culpa moderna. En cambio Fellini lo hace en 1955, 34 a\u00f1os antes, en un periodo de no mucha laxitud para la dualidad pol\u00edtica de aquel momento. <\/span><\/p>\n<p class=\"p3\" style=\"text-align: justify\"><span class=\"s1\">Tres a\u00f1os despu\u00e9s lo hizo el director franc\u00e9s Robert Bresson en <i>Pickpocket<\/i> (1959); Fellini en <i>Almas sin conciencia<\/i> nos cuenta entonces la delgada l\u00ednea entre el bien y el mal, no importando, por cierto, las injusticias sociales que orillan al hombre a ser y hacer lo que es.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\"><span class=\"Apple-converted-space\"><a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/FELLINI-01.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-693 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/files\/2016\/08\/FELLINI-01.jpeg\" alt=\"FELLINI 01\" width=\"181\" height=\"278\" \/><\/a>\u00a0 \u00a0<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Cuando hablamos del director italiano Federico Fellini lo primero que viene a la mente es\u00a0 la obra maestra 81\/2 (1963), su \u00e1lter ego el actor emblem\u00e1tico de las crisis art\u00edsticas Marcelo Mastroniani, Anita Eckberg como due\u00f1a absoluta de la fuente de Trevi, los ojos de Luna de su esposa Giulietta Masina o la fila&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1532,"featured_media":695,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,41],"tags":[],"class_list":["post-688","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","category-clasicos-menores"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1532"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/688\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/media\/695"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/personal\/racmartinez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}