{"id":23201,"date":"2017-08-28T08:59:32","date_gmt":"2017-08-28T13:59:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/?p=23201"},"modified":"2017-08-28T09:43:42","modified_gmt":"2017-08-28T14:43:42","slug":"literatura-y-deseo-una-realidad-hibrida-adolfo-castanon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/general\/literatura-y-deseo-una-realidad-hibrida-adolfo-castanon\/","title":{"rendered":"Literatura y deseo, una realidad h\u00edbrida: Adolfo Casta\u00f1\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pps-series-post-details pps-series-post-details-variant-classic pps-series-post-details-25529\" data-series-id=\"445\"><div class=\"pps-series-meta-content\"><div class=\"pps-series-meta-text\">Esta entrada es parte 28 de 35 en la serie <a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/numero\/688\/\">688<\/a><\/div><\/div><\/div><div id=\"attachment_23092\" style=\"width: 732px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/08\/Universo-688-009.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-23092\" class=\"size-full wp-image-23092\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/08\/Universo-688-009.jpg\" alt=\"\" width=\"722\" height=\"542\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/08\/Universo-688-009.jpg 722w, https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/08\/Universo-688-009-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 722px) 100vw, 722px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-23092\" class=\"wp-caption-text\">Es poeta, editor, ensayista y cr\u00edtico literario<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><strong>Lucero Mercedes Cruz Porras<\/strong><\/span><\/p>\n<p>As\u00ed como el amor es remedio contra la muerte, la literatura es la ambros\u00eda de la vida, el lugar id\u00f3neo que conduce a la soledad, y \u00e9sta como ocasi\u00f3n de tiempo y de oportunidad. En este ir y venir de posibilidades, la literatura puede ser parte de un nuevo horizonte, convertirse en el principio de una existencia consciente, reflexiva y en constante experimentaci\u00f3n con los deseos. Si las letras se vuelven el camino del hombre a s\u00ed mismo, todas sus expresiones dan nuevos significados a lo cotidiano, transformando el temor al destino en una fascinaci\u00f3n por lo desconocido.<br \/>\nLos alcances de la creaci\u00f3n po\u00e9tica, el estudio de la escritura y los azares de la edici\u00f3n han sido parte de la traves\u00eda de Adolfo Casta\u00f1\u00f3n por los contornos de la labor inventiva. \u00c9stos son los apuntes de bolsillo de un poeta, editor, ensayista, cr\u00edtico literario y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, quien despu\u00e9s de cuatro d\u00e9cadas de trayectoria en la escritura comparte los intersticios de su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 momento decidi\u00f3 dedicar su vida a las letras?<br \/>\nYo no lo decid\u00ed, lo decidieron mis padres cuando se enamoraron. En primer lugar, me llamo Adolfo por un fil\u00f3sofo que fue maestro de mi padre que se llama Adolfo Men\u00e9ndez Samar\u00e1. El d\u00eda de mi nacimiento \u2013el 8 de agosto a las 12:00 horas\u2013, mi padre rindi\u00f3 su examen profesional, en el jurado se encontraba este maestro, quien al felicitarlo por haber obtenido el grado le coment\u00f3 que ese mismo d\u00eda era su cumplea\u00f1os y dijo: \u201cEse ni\u00f1o se tiene que llamar como yo, as\u00ed que ese ni\u00f1o es m\u00edo\u201d.<br \/>\nPodr\u00edamos decir que \u00e9se es un signo de que yo nac\u00ed en una casa donde hab\u00eda libros todo el tiempo. Conoc\u00ed las editoriales antes de saber leer, porque ve\u00eda los libros y sus portadas; de alguna manera yo no decid\u00ed dedicarme a las letras sino el ambiente familiar\u2026 adem\u00e1s de cierta curiosidad que ten\u00eda aquel ni\u00f1o que siempre se preguntaba qu\u00e9 hab\u00eda detr\u00e1s de los libros. Quiz\u00e1s la mejor respuesta a esta pregunta sea otra: \u00bfqu\u00e9 hay detr\u00e1s de un libro?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo influyeron sus primeras lecturas en su b\u00fasqueda por la respuesta?<br \/>\nTal vez empec\u00e9 a consumir literatura antes de saber leer. Tal vez mi primera lectura fue una que me contaron; recuerdo los cuentos de Oscar Wilde \u2013por mencionar una referencia\u2013, quiz\u00e1s tambi\u00e9n los poemas de Antonio Machado que me recitaba mi padre. Tambi\u00e9n creo que el mundo de los sue\u00f1os fue muy importante; a los seis a\u00f1os tuve un sue\u00f1o que narr\u00e9 despu\u00e9s en un cuento.<br \/>\nM\u00e1s adelante, leyendo cosas relacionadas con el pasado, desarroll\u00e9 una fascinaci\u00f3n por la historia a trav\u00e9s de la figura de un personaje: un arque\u00f3logo alem\u00e1n llamado Heinrich Schliemann, quien despu\u00e9s de leer La Il\u00edada viaj\u00f3 a Grecia para comprobar el relato. Schliemann descubri\u00f3 Troya y es uno de los fundadores de la arqueolog\u00eda moderna. \u00c9l tuvo esa intuici\u00f3n de ubicar la literatura con la realidad; es un dato que me impresion\u00f3 mucho.<br \/>\nEn 1973, despu\u00e9s de la escritura de mi primer libro \u2013uno por encargo que no firm\u00e9 con mi nombre\u2013, me compr\u00e9 un boleto para viajar a B\u00e9lgica. Estuve un a\u00f1o fuera del pa\u00eds con 500 d\u00f3lares, con la idea de saber si eso que me hab\u00edan contado sobre Grecia y sobre la Biblia hab\u00eda sido cierto. Llegu\u00e9 a Atenas a tocar las piedras de todos esos lugares con esa sed de verdad. Esta b\u00fasqueda es uno de los principales m\u00f3viles que tienen que ver con lo que hay detr\u00e1s de un libro.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo creci\u00f3 este paisaje literario?<br \/>\nRecuerdo que mi padre se la pasaba leyendo, yo \u2013como ni\u00f1o\u2013 me preguntaba la forma en que \u00e9l me har\u00eda caso, si \u00e9l conviv\u00eda solamente con los libros; entonces algo en m\u00ed dijo: \u201cT\u00fa te tienes que convertir en uno para que \u00e9l te lea\u201d. Tambi\u00e9n recuerdo que mi madre, una dentista visionaria, siempre nos contaba a mi hermana y a m\u00ed cuentos para irnos a dormir. Eran cuentos que ten\u00edan que ver con cosas que le hab\u00edan pasado en el d\u00eda y que ella lograba trasladar a un horizonte fant\u00e1stico; creo que su inventiva, mezclada con la de mi padre, tiene mucho que ver con que yo haya aprendido a leer muy joven \u2013a los cuatro o cinco a\u00f1os.<br \/>\nMi padre era el redactor, editor e impresor de un peri\u00f3dico que se public\u00f3 en los a\u00f1os cincuenta. Este peri\u00f3dico conten\u00eda rese\u00f1as de libros antiguos, de autores muertos y las narraba como si fueran actualidades. Como en casa no ten\u00edamos dinero para vacacionar, mis padres nos llevaban al trabajo \u2013acompa\u00f1\u00e1bamos a mi madre y ve\u00edamos c\u00f3mo sacaba dientes y tambi\u00e9n acompa\u00f1\u00e1bamos a mi padre a la biblioteca.<br \/>\nUn momento que tengo muy presente sucedi\u00f3 en 1963, cuando hubo un acarreo masivo de bur\u00f3cratas que deb\u00edan saludar al nuevo presidente en el z\u00f3calo de la ciudad. En este acarreo, mi pap\u00e1, secretarias y compa\u00f1eros del trabajo olvidaron que los ni\u00f1os est\u00e1bamos en la biblioteca, as\u00ed que mi hermana y yo nos quedamos encerrados. Despu\u00e9s de explorar el lugar durante dos horas, logr\u00e9 salir; esta experiencia me hizo entender que para poder orientarse en una biblioteca hay que desarrollar una conciencia, una luz, un deseo. Para salir de un laberinto hay que saber que lo es y que es posible hacerlo.<br \/>\nCreo que hay distintos encadenamientos que me llevan a tener una familiaridad con el universo de las letras, un deseo de apropiarme de ellas, del mundo de los adultos a trav\u00e9s de la letra molde de la cultura impresa\u2026 de la literatura, la filosof\u00eda, de la observaci\u00f3n de los seres humanos y la belleza.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se trazaron las disciplinas que convergen en su trayectoria?<br \/>\nDe manera bastante azarosa y espont\u00e1nea, yo no me lo he preguntado mucho. Una etapa importante fue aprender idiomas, pues tiene que ver con haber aprendido que hay diferencias culturales entre los mexicanos.<br \/>\nPor ejemplo, este a\u00f1o se celebra el 60 aniversario de la muerte de Pedro Infante; yo tengo 64 a\u00f1os y recuerdo que en ese tiempo estaba aprendiendo a leer. Ese d\u00eda todo se detuvo y no hubo clases; nos pusimos a ver la televisi\u00f3n, pero yo no sab\u00eda de qui\u00e9n hablaban. Cuando le pregunt\u00e9 a mi abuela sobre \u00e9l, ella me contest\u00f3 de manera violenta: \u201c\u00c9sa es m\u00fasica para las criadas\u201d. Esa respuesta me dej\u00f3 muy marcado porque hab\u00eda visto en la escuela c\u00f3mo lloraba la maestra que me estaba ense\u00f1ando a leer. Aqu\u00ed hay una fractura, una calle que pasar. Hay dos idiomas. Desde entonces, la idea de que hay distintos lenguajes, culturas y mundos en mi mundo \u2013M\u00e9xico\u2013 se fue adentrando profundamente en m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se da el intercambio entre labor acad\u00e9mica y creaci\u00f3n literaria?<br \/>\nNo es tan pomposo ni complicado, es simplemente un giro de actitud. La labor cr\u00edtica, estudiosa y filos\u00f3fica tiene que ver con el desprendimiento, el buscar ascender un poco en el contexto. La idea de tener conciencia va en el sentido de afinar la percepci\u00f3n. En este circuito, el que hace es el que es: el poeta, digamos, se deja ser y el que estudia al que se deja ser, es el cr\u00edtico.<br \/>\nRecuerdo el paradigma de la biograf\u00eda de Alfonso Reyes, un escritor cuya primera mitad de vida es enormemente creativa \u2013en cuanto a poes\u00eda, ensayo y narrativa\u2013; pero a partir de la segunda mitad, todo se volvi\u00f3 ciencia literaria y teor\u00eda filos\u00f3fica. Freud tal vez lo dir\u00eda de otra manera: la primera edad es la creativa \u2013de la neurosis\u2013 y una segunda edad es la administrativa \u2013o burocr\u00e1tica\u2013. El punto es c\u00f3mo logran convivir esas dos entidades, dos formas en un solo individuo. Si bien, en el caso de Reyes podemos hablar de ambas etapas del pensamiento, podemos pensar que hay un escritor mexicano como Octavio Paz; en \u00e9l, los dos modos de atenci\u00f3n est\u00e1n muy tensos. Tuve la fortuna de conocerlo y trabajar cerca de \u00e9l.<\/p>\n<p>En su oficio editorial, \u00bfconviven distintas entidades?<br \/>\nUn editor puede ser un catador, con la capacidad de reconocer un buen vino o uno podrido; pero un editor tambi\u00e9n puede ser un m\u00e9dico que diagnostique determinado vino para curar el padecimiento de alg\u00fan paciente. La palabra editor es muy grande y hay que acotarla.<br \/>\nPor ejemplo, Alfonso Reyes habla sobre \u201cel centauro de los g\u00e9neros\u201d en un ensayo titulado \u201cLas nuevas artes\u201d, mismo que dedica a la escritura de trazos que tienen que ver con guiones de cine y radio, aquellos escritos intersticiales. \u00c9se es el germen de la expresi\u00f3n. El ensayo, ese centauro de los g\u00e9neros, toca una realidad h\u00edbrida de la praxis literaria, pero todo eso tiene que ver con un tema m\u00e1s profundo: el deseo.<br \/>\nEl ensayo es ese animal que desea, que trata de perseguir la sombra de la danza, de la m\u00fasica, de la penumbra, de la pintura; en ese sentido, creo que la sangre del ensayo es ardiente, pero tambi\u00e9n una sangre que tiene que ser reflexiva. De todas las formas literarias que hay en la pr\u00e1ctica, quiz\u00e1s el ensayo es la m\u00e1s parecida al pensamiento del ser humano: un conjunto de fibras po\u00e9ticas y narrativas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opina sobre la idea de la desaparici\u00f3n de las humanidades en el contexto universitario?<br \/>\nEs cierto que hay un enrarecimiento de los presupuestos destinados a la investigaci\u00f3n human\u00edstica porque, digamos, un qu\u00edmico puede pasar por un lugar y crear una sustancia que altera el paisaje; en cambio, un fil\u00f3sofo puede pasar por el mismo lugar y aparentemente dejar el mundo tal y como est\u00e1. Esa apariencia nos lleva a la percepci\u00f3n de que lo que vemos afuera es una proyecci\u00f3n de lo que est\u00e1 adentro y de que la apuesta del ser humano es muy poco humana.<br \/>\nPor una parte las humanidades tienen que tomar en cuenta ciertas restricciones, pero tambi\u00e9n tomar conciencia, en un sentido activo, de lo que hacen los cient\u00edficos para nutrir su propio discurso. En ese contexto \u2013vuelvo al ensayo\u2013, si a la literatura y a la poes\u00eda les interesa el conocimiento de s\u00ed mismo, no le puede ser ajeno el conocimiento cient\u00edfico. Todos tenemos que aprender. Me parecer\u00eda muy interesante que el humanista tomara curso de ciencias y que el cient\u00edfico tomara cursos de filosof\u00eda y pol\u00edtica.<br \/>\nCreo que en realidad s\u00ed sucede una polarizaci\u00f3n de campos. No ser\u00eda catastr\u00f3fico adquirir una mirada m\u00e1s anal\u00edtica sobre c\u00f3mo se mueven ciertas personas en relaci\u00f3n con las fronteras del conocimiento. Ser\u00eda muy acertado que todos ley\u00e9ramos con cuidado una p\u00e1gina de alg\u00fan libro, por lo menos cada tercer d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfEs el momento para que la sociedad tome conciencia sobre su ser?<br \/>\nMientras estamos sobre la tierra nunca es tarde para nada. Hay una imagen de un fil\u00f3sofo ingl\u00e9s que habla sobre Wittgenstein \u2013fil\u00f3sofo austriaco\u2013 como un hombre muy desesperado, un fil\u00f3sofo atormentado. Lo describe como alguien que, estando encerrado en un cuarto, piensa que la \u00fanica forma de salir es por la ventana \u2013aunque est\u00e9 muy alta\u2013 y no se da cuenta de que la forma m\u00e1s sencilla es por la puerta. Creo que la puerta del otro est\u00e1 siempre abierta y en ese sentido, dir\u00eda que nunca es tarde.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"pps-series-post-details pps-series-post-details-variant-classic pps-series-post-details-25529 pps-series-meta-excerpt\" data-series-id=\"445\"><div class=\"pps-series-meta-content\"><div class=\"pps-series-meta-text\">Esta entrada es parte 28 de 35 en la serie <a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/numero\/688\/\">688<\/a><\/div><\/div><\/div><p>&nbsp; Lucero Mercedes Cruz Porras As\u00ed como el amor es remedio contra la muerte, la literatura es la ambros\u00eda de la vida, el lugar id\u00f3neo que conduce a la soledad, y \u00e9sta como ocasi\u00f3n de tiempo y de oportunidad. 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