{"id":25257,"date":"2018-01-25T15:36:28","date_gmt":"2018-01-25T21:36:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/?p=25257"},"modified":"2018-01-25T15:37:39","modified_gmt":"2018-01-25T21:37:39","slug":"volver-a-mirar-la-palabra-y-el-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/cultura\/volver-a-mirar-la-palabra-y-el-hombre\/","title":{"rendered":"Volver a mirar: La Palabra y el Hombre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pps-series-post-details pps-series-post-details-variant-classic pps-series-post-details-25529\" data-series-id=\"458\"><div class=\"pps-series-meta-content\"><div class=\"pps-series-meta-text\">Esta entrada es parte 32 de 36 en la serie <a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/numero\/701\/\">701<\/a><\/div><\/div><\/div><p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/12\/Universo-701-005.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-25156\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/12\/Universo-701-005.jpg\" alt=\"\" width=\"562\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/12\/Universo-701-005.jpg 562w, https:\/\/www.uv.mx\/universo\/files\/2017\/12\/Universo-701-005-234x300.jpg 234w\" sizes=\"auto, (max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><strong>Katia Escalante<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Quien mire la portada del n\u00famero 42 de La Palabra y el Hombre descubrir\u00e1 a un robot gris sosteniendo un extra\u00f1o animal, mezcla entre caballito de mar, camale\u00f3n y cangrejo. La mirada del robot parece invitarnos a ser parte de su descubrimiento o a conocer a su peque\u00f1o amigo. Si se mira con m\u00e1s detenimiento, el lector hallar\u00e1 que esa ilustraci\u00f3n es de Bef y que se trata de un homenaje a Frank Kelly Freas, dibujante de ciencia ficci\u00f3n estadounidense y autor de As he sees it (cuya portada homenajea Bef) o The art of science fiction. Por primera vez, nuestra revista tiene una portada hecha especialmente para ella.<br \/>\nEl dossier del m\u00e1s reciente n\u00famero de La Palabra y el Hombre trata de ciencia ficci\u00f3n y de novela gr\u00e1fica. En \u00e9l, el lector puede encontrar la narrativa gr\u00e1fica de Bernardo Fern\u00e1ndez, Bef (Ciudad de M\u00e9xico, 1972), en donde un cient\u00edfico se embarca en una misi\u00f3n a otro planeta donde se topar\u00e1 con varias sorpresas (por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 son los extra\u00f1os animales que parecen destrozarlo todo?). Este fragmento in\u00e9dito de novela gr\u00e1fica es un atractivo acercamiento para quien quiera conocer a Bef. Para incrementar la curiosidad sobre este autor e ilustrador, tambi\u00e9n se incluye una entrevista, realizada por Lino Monanegi. Aqu\u00ed, Bef habla de sus influencias, como Alan Moore, Ray Bradbury, Stephen King, H.P. Lovecraft, etc. y se\u00f1ala los principales retos que enfrentan los autores de novela gr\u00e1fica, sobre todo en M\u00e9xico. Y es que la novela gr\u00e1fica todav\u00eda es un g\u00e9nero relegado en algunas librer\u00edas o editoriales; adem\u00e1s, tanto \u00e9sta como la ciencia ficci\u00f3n son g\u00e9neros que cuentan con muy poca tradici\u00f3n en M\u00e9xico, si bien Bef menciona a algunos escritores mexicanos de ciencia ficci\u00f3n que han quedado en el olvido.<br \/>\nPor supuesto, Bef no pod\u00eda hablar de su gusto e inter\u00e9s por la ciencia ficci\u00f3n sin mencionar a Frankenstein, el monstruo de Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary W. Shelley. El ilustrador rinde homenaje a esta novela, la primera de ciencia ficci\u00f3n moderna, en su m\u00e1s reciente novela gr\u00e1fica El instante amarillo. En la secci\u00f3n \u201cEntre libros\u201d se incluye una rese\u00f1a de esta obra.<br \/>\nSucede algo parad\u00f3jico con la novela gr\u00e1fica, con la ciencia ficci\u00f3n y con la \u201cliteratura de la imaginaci\u00f3n\u201d, como califica Bef al g\u00e9nero fant\u00e1stico. Si bien en M\u00e9xico ninguno de estos g\u00e9neros literarios tiene una larga tradici\u00f3n, actualmente muchos lectores j\u00f3venes cuentan a Stephen King, Lovecraft, Asimov o Alan Moore entre sus autores favoritos. En ese sentido, La Palabra y el Hombre acierta al poner en circulaci\u00f3n g\u00e9neros tan relegados, porque los reivindica. Aqu\u00ed se demuestra que la fantas\u00eda, la imaginaci\u00f3n, la ciencia ficci\u00f3n y la novela gr\u00e1fica pueden ser objetos de estudio acad\u00e9micos.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se puede encontrar en el nuevo n\u00famero de nuestra revista? La Palabra y el Hombre hace que los lectores vuelvan a los cl\u00e1sicos, a los que siempre hay que releer. Por eso, en la secci\u00f3n \u201cLa palabra\u201d, encontramos un ensayo de Porfirio Carrillo Castilla sobre Arthur Koestler, divulgador de la ciencia, due\u00f1o de un pensamiento \u201ctotalizador\u201d, seg\u00fan Carrillo Castilla. En efecto, Koestler fue un autor erudito, admirador de la inteligencia humana, pues lo mismo escribi\u00f3 sobre psicolog\u00eda y sexualidad que sobre f\u00edsica de part\u00edculas e ingenier\u00eda.<br \/>\nAdriana Menass\u00e9, en su texto \u201cShakespeare para el siglo XXI\u201d, nos revela una nueva lectura del Bardo que tiene que ver con el orden c\u00f3smico en sus tragedias y con la transmisi\u00f3n de valores que nos permiten vivir con m\u00e1s entereza. Este ensayo nos recuerda c\u00f3mo los cl\u00e1sicos nos gu\u00edan en medio de las turbulencias que atravesamos, como faros entre la niebla.<br \/>\nPor otro lado, los lectores no se pueden perder los poemas de dos autores de lengua portuguesa: Jos\u00e9 Agostinho Baptista y Adriana Lisboa. El texto del primero es una despedida melanc\u00f3lica y los de la segunda nos permiten atisbar sentidos po\u00e9ticos en cosas cotidianas. Sin duda, leer estos poemas nos permite descubrir nuevos autores o modos de ver la vida.<br \/>\nLa secci\u00f3n \u201cEstado y sociedad\u201d ensaya sobre la construcci\u00f3n de la identidad a trav\u00e9s del g\u00e9nero y de la nacionalidad. Estos textos nos recuerdan que la identidad de una persona se va modificando con el paso del tiempo. As\u00ed, en \u201cEl g\u00e9nero de hoy ya no es como antes\u201d, de Silvia Susana J\u00e1come, se relata c\u00f3mo se conceb\u00eda el g\u00e9nero de una persona hace dos generaciones frente a c\u00f3mo se percibe hoy. Por otro lado, en \u201cEl Estado como testigo\u201d, de Violeta Ch\u00e1vez, encontramos una muy interesante historia de los pasaportes y de otros documentos que serv\u00edan para probar la identidad de una persona en pa\u00edses ajenos al suyo.<br \/>\nEl n\u00famero 42 de La Palabra y el Hombre tiene textos sobre autores cl\u00e1sicos y noveles. Se habla de Shakespeare, Koestler e Ivanhoe, pero tambi\u00e9n de la velocidad de las vanguardias y de Bob Dylan. La perennidad de los cl\u00e1sicos y la ansiedad de las vanguardias nos permite pensar de forma cr\u00edtica en nuestro tiempo, que, como escribi\u00f3 Charles Dickens, \u201cEra el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"pps-series-post-details pps-series-post-details-variant-classic pps-series-post-details-25529 pps-series-meta-excerpt\" data-series-id=\"458\"><div class=\"pps-series-meta-content\"><div class=\"pps-series-meta-text\">Esta entrada es parte 32 de 36 en la serie <a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/universo\/numero\/701\/\">701<\/a><\/div><\/div><\/div><p>Quien mire la portada del n\u00famero 42 de La Palabra y el Hombre descubrir\u00e1 a un robot gris sosteniendo un extra\u00f1o animal, mezcla entre caballito de mar, camale\u00f3n y cangrejo. 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