|
|
| |
El
graduado
Guillermina
Lara y Juan Chávez
(Facultad de Medicina-Xalapa) |
El
gozo de ser egresado no queda sólo en un estudiante, abarca
más allá, a una familia; y todavía aún
más importante, crece el orgullo de un padre hacia su hijo.
Todo el proceso para graduarse, para egresar de una institución
educativa superior comienza desde la elección de la carrera
a estudiar, de su esencia, su concepto como ciencia o arte y el visualizarse
como un genuino estudiante de la profesión electa.
El binomio estudiante-carrera depende de la afinidad de éste
por la misma, de las destrezas, habilidades, aptitudes y ante todo
el gusto por la elección hecha, ya que la piedra angular es
la tenacidad, junto con la pasión para lograr un desempeño
profesional congruente con la realidad. Por otro lado, el panorama
cambia cuando la selección de una carrera se realiza con base
en otros factores o circunstancias; es muy diferente cuando se quiere
estudiar o se necesita hacerlo careciendo del gusto. |
 |
El
cuadro ideal es trabajar en lo que se es hábil, capaz, apto
y responsable, lo que significa un deleite innato para poder utilizar
los años estudiados y así desarrollar plenamente una
formación.
En las aulas de clase se imparte la parte teórica con salpicones
de experiencias de los catedráticos, que en mayor o menor grado
orientan. Toda una vida como universitarios preparándose para
un futuro, formándose para ser parte de una sociedad activa
que llegue a sacar el país adelante. |
Sin
embargo, a todo esto es intrigante la seguridad social vivida en el
país, como lo es encontrar empleo, vivir como el profesional
formado, la competencia con egresados de otras universidades y el
estar preparados para la globalización de una sociedad en crecimiento
cada vez con mayores necesidades.
La excelencia siempre conlleva a la apertura de oportunidades y de
éstas poder escoger la más adecuada, por lo que la superación
constante es invaluable, no tan sólo para ser un egresado competitivo,
sino un real profesional. |
| |
| |
| |
| |
| |
|
|