|
|
| |
Las
bases del éxito
Josué Antonio Camacho Candia
(Instituto de Psicología y Educación) |
Cuando
hagas algo, cualquier cosa, no busques un refugio, ni una simple ocupación,
mucho menos la realices por darle gusto a alguien más, porque
al final, no podrás disfrutar de eso que hiciste si la razón
para ello ha desaparecido. No esperes demasiado; esfuérzate,
no contemples solamente; busca, gira, encuentra y alcanza lo que individualmente
no has logrado, después de todo, el sentido de lo que realices
se lo das tú mismo, ya que la principal fuerza está
donde nadie más la puede tocar ni sentir, tus propias capacidades
ya no necesitan estar dormidas, ocúpalas y nadie mejor que
tú podrá encontrar la forma de hacerlo.
Recuerda que el éxito, no es en sí mismo una meta, sino
un paso para alcanzarla, y que cada vez que tienes un logro te acercas
más. Cuando piensas en que nada te puede detener te haces más
fuerte. Algunos creen en la suerte, otros la desprecian, pero lo que
la mayoría tal vez no ha distinguido, es que ella no es más
que un encuentro entre la preparación y la oportunidad, y que
la segunda jamás será identificada sin la primera y
que ambas sólo están presentes para quien ha logrado
prepararse adecuadamente.
Pero la preparación tampoco llega sola, no hay excusas, la
única razón para no saber más cada día
es que no lo desees, y aunque el aula es un espacio destinado para
el intercambio de experiencias, éste no dará por sí
solo lo que tú necesitas, la dinámica que dentro de
él se desarrolla es un acuerdo entre los alumnos y el profesor,
no una imposición ni un capricho de alguno, ni una rebeldía
ni una intolerancia común. No se trata de un juego de poderes,
sino de la creación única e irrepetible de un conjunto
de vivencias individuales y conocimientos especializados que harán
de esa hora en el aula, toda una vida de reflexión y acción. |
|
|
| |
| |
| |
|
|
|